Más de 30.000 zamoranos caen en pobreza tras pagar la vivienda, según el informe FOESSA

El estudio revela un aumento de la exclusión social en Zamora, con problemas graves en vivienda, empleo inestable y acceso a la salud

El último Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en Castilla y León ha revelado una realidad preocupante en la provincia de Zamora: más de 30.000 personas caen bajo el umbral de la pobreza una vez descontados los gastos de vivienda, lo que refleja el fuerte impacto del coste de la vida en los hogares con menos recursos.

El estudio, presentado por Cáritas Diocesana de Zamora y la Fundación FOESSA, analiza la evolución de la exclusión social y confirma un proceso de fragmentación social persistente, donde las desigualdades no solo no disminuyen, sino que se consolidan con el paso del tiempo.

Uno de los datos más significativos del informe es el papel de la vivienda como principal motor de exclusión social. Según el estudio, el aumento de los precios ha provocado que cada vez más familias no puedan mantener una estabilidad económica tras pagar alquiler o hipoteca.

En el caso de Zamora, el informe señala que el precio del alquiler ha subido un 14 % en los últimos años, mientras que los salarios no han evolucionado al mismo ritmo. Esto ha provocado que más de 30.000 personas entren en situación de pobreza después de afrontar los gastos de vivienda, convirtiendo este derecho básico en un factor de desigualdad.

El informe también destaca la situación del empleo en la provincia. Aunque existen signos de recuperación económica, esta no se traduce en estabilidad para todos los hogares.

En Zamora, alrededor de 8.000 personas viven en hogares con inestabilidad laboral grave, marcada por contratos temporales, trabajos discontinuos o precariedad prolongada. El estudio advierte de que incluso tener empleo ya no garantiza salir de la exclusión social, ya que un 14 % de los trabajadores sigue en situación de vulnerabilidad.

Uno de los datos más preocupantes del informe es el impacto de las dificultades económicas en la salud. Según FOESSA, cerca de 18.000 personas en la provincia de Zamora han dejado de acceder a tratamientos médicos o comprar medicamentos por falta de recursos económicos.

Esto incluye renuncias a medicamentos, prótesis o dietas específicas, lo que agrava la situación de salud de muchas familias y aumenta su nivel de exclusión social.

El estudio advierte de que estas carencias no solo afectan al bienestar físico, sino que también generan un deterioro progresivo de la calidad de vida y de la capacidad de las familias para salir de situaciones de vulnerabilidad.

El informe FOESSA concluye que la exclusión social en Castilla y León responde a causas estructurales y no coyunturales, lo que significa que no está ligada únicamente a crisis puntuales, sino a un modelo social donde el crecimiento económico no llega a todos por igual.

En la comunidad, el 14,9 % de la población vive en situación de exclusión social, lo que equivale a unas 352.000 personas. Aunque la cifra es inferior a la media nacional, el informe advierte de que la brecha interna sigue siendo significativa.

Desde Cáritas Diocesana de Zamora se insiste en que los datos reflejan una realidad clara: la desigualdad sigue creciendo y afecta especialmente a vivienda, empleo y salud.

El informe destaca que tres de cada cuatro hogares en exclusión severa intentan salir de su situación, pero encuentran barreras económicas y sociales difíciles de superar, lo que cronifica la pobreza en muchos casos.

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