
El piloto benaventano Carlos Blanco ha conseguido completar este fin de semana la XTREM300 de Talavera de la Reina, una exigente prueba de 314 kilómetros marcada por las fuertes lluvias, el barro y unas condiciones especialmente complicadas sobre el terreno.
La jornada puso a prueba a los 203 pilotos participantes, que tuvieron que enfrentarse a un recorrido muy embarrado después de que la lluvia hiciera acto de presencia durante buena parte de la prueba. Según explica Blanco, desde aproximadamente el kilómetro 80 hasta la llegada la lluvia fue constante y convirtió el trazado en una auténtica pista de obstáculos.
«No es que haya llovido, se nos ha caído el cielo», relata el piloto de Benavente, que describe la intensidad de la tormenta como «terrible». Las condiciones llegaron a complicar especialmente la conducción debido al barro arcilloso, que hacía que las motos patinasen continuamente.
A pesar de las dificultades, Carlos Blanco logró completar los 300 kilómetros y situarse entre los pilotos que consiguieron llegar hasta el final. Según trasladó la organización, esta edición de la XTREM300 habría registrado uno de los mayores números de abandonos de la prueba.
«Estoy muy orgulloso porque yo la he hecho entera», señala el benaventano, que ahora espera conocer la clasificación definitiva y el número de participantes que consiguieron completar el recorrido.
Y casi sin tiempo para descansar, Blanco ya tiene marcado en el calendario su siguiente desafío. Dentro de dos semanas viajará hasta Alcañiz para disputar la EutichesBook Off Road 2026 una prueba de dos jornadas que volverá a exigir al máximo a los pilotos.
El sábado tendrá por delante 200 kilómetros por la mañana y otros 200 por la tarde, mientras que el domingo completará la competición con otros 125 kilómetros.
El piloto benaventano continúa así con su calendario de pruebas de resistencia, después de superar una XTREM300 especialmente dura y que quedará marcada por las condiciones meteorológicas. Su filosofía para afrontar el próximo reto vuelve a ser clara: «Ante la duda, gas».





