
La provincia de Zamora refuerza estos días la vigilancia en carretera con una nueva campaña especial de la Dirección General de Tráfico centrada en el control de velocidad en Zamora, uno de los factores clave en la siniestralidad vial.
Durante esta semana, hasta el 19 de abril, se incrementan los controles tanto en carreteras convencionales como en zonas urbanas, considerados los puntos más sensibles. La campaña se desarrolla de forma coordinada entre la Guardia Civil, la Dirección General de Tráfico y las policías locales de Zamora, Toro y Benavente.
El subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, ha subrayado la importancia de esta iniciativa para reducir las muertes en carretera, recordando que “conducir a una velocidad adecuada es primordial, es fundamental”. En lo que va de año, la provincia ha registrado 25 accidentes, con dos personas fallecidas, cifras similares a las del año pasado.
Uno de los aspectos más preocupantes es el comportamiento de los conductores. Según los datos expuestos, hasta un 60% reconoce superar los límites de velocidad en carreteras convencionales, mientras que en ciudad lo hace el 50%. A nivel nacional, la velocidad inadecuada está presente en el 30% de los accidentes mortales, tal y como se ha destacado: “la causa es por una velocidad excesiva o inadecuada”.
El jefe provincial de Tráfico, Alfonso Ibáñez, ha señalado que esta campaña supondrá un aumento visible de los controles, explicando que “van a ver un incremento de los controles de velocidad, tanto efectuados por la Guardia Civil como por las Policías Municipales”. Además, ha recordado que la velocidad “no es el factor principal de los accidentes, pero sí es un elemento fundamental para el agravante de un accidente”.
Para llevar a cabo estos controles, se utilizan diferentes tipos de cinemómetros, desde dispositivos móviles en vehículos hasta radares en trípode o pórticos fijos, que permiten un seguimiento constante del tráfico.
Por su parte, el capitán Juan Carlos Nogueiras, jefe del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil en Zamora, ha insistido en la responsabilidad del conductor, subrayando que “es uno de los elementos en los que el conductor puede interactuar con el vehículo”. En este sentido, ha advertido de que los excesos graves pueden acarrear consecuencias penales: “puede enfrentarse a un delito contra la seguridad vial”.
Además, ha querido dejar claro que, aunque estas campañas se intensifican en periodos concretos, los controles son permanentes. De hecho, en la provincia se supervisan entre 3.000 y 4.000 vehículos diarios, tal y como ha explicado: “al día se vienen controlando entre 3.000 y 4.000 vehículos”.
Las autoridades insisten en que el objetivo no es sancionar, sino concienciar a los conductores sobre la importancia de respetar los límites y adaptar la velocidad a las condiciones de la vía, con el fin último de evitar accidentes y salvar vidas.






