El espectáculo de drones en Benavente ha deslumbrado a miles de personas que abarrotaban los paseos y miradores del Paseo de la Mota durante la noche. Alrededor de las 22:30 horas, un despliegue coordinado de 300 aeronaves luminosas surcó el cielo para ofrecer una exhibición visual y sonora pionera de 13 minutos de duración. Organizado por el Ayuntamiento de Benavente con motivo del próximo eclipse solar del 12 de agosto, el montaje combinó tecnología de vanguardia y un emotivo homenaje al patrimonio y las tradiciones benaventanas.
El Paseo de la Mota abarrotado para una exhibición sin precedentes
El emblemático Paseo de la Mota y los jardines de la zona alta de la ciudad registraron un lleno absoluto. Vecinos de todas las edades y visitantes llegados desde distintos puntos de la comarca se congregaron en los miradores históricos para contemplar una de las apuestas de ocio estival más ambiciosas del calendario municipal.
Las previsiones se vieron cumplidas con creces. El público vibró desde el despegue sincronizado de las aeronaves, que convirtieron la noche benaventana en un lienzo de luz perfectamente visible desde amplias zonas del centro urbano.
Figuras luminosas: del Toro Enmaromado al eclipse solar
El show, diseñado específicamente para la ciudad, ofreció una cuidada coreografía aérea que entrelazó la iconografía local con la ciencia astronómica. La banda sonora acompañó cada movimiento del enjambre tecnológico, provocando continuos aplausos entre los asistentes.
Entre las representaciones tridimensionales de luz que dibujaron los 300 drones en el aire destacaron:
- Los corredores del Toro Enmaromado: Un vibrante guiño a las fiestas de Interés Turístico que emocionó a los benaventanos.
- El eclipse solar: Una cuidada recreación astronómica que anticipa el fenómeno histórico del próximo 12 de agosto.
- Patrimonio arquitectónico: Recreaciones luminosas de las iglesias y monumentos más emblemáticos de Benavente.



La fiesta continuó en la Plaza de la Madera con La Última Legión
Tras la finalización del montaje aéreo, el epicentro del ambiente festivo se trasladó al corazón del casco histórico. La Plaza de la Madera también se quedó pequeña y lució completamente petada de público para presenciar el esperado concierto del grupo La Última Legión.
La actuación de la reconocida formación musical alargó la velada nocturna entre un ambiente multitudinario, consolidando una noche redonda de ocio y dinamización para la hostelería local.







