
El Partido Popular, bajo la dirección de Alberto Núñez Feijóo, ha pasado a la ofensiva para desmontar lo que consideran «mentiras e incoherencias» del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Tras la reciente declaración institucional del jefe del Ejecutivo resucitando el lema ‘No a la guerra’ ante el conflicto bélico en Irán, los populares sostienen que se trata de una táctica «desesperada» ante la proximidad de las elecciones en Castilla y León.
«La ética del engaño»: El PP critica la ambigüedad de Moncloa
Fuentes de la dirección nacional del PP señalan que el uso de este eslogan, que evoca las movilizaciones de 2003, obedece exclusivamente a una necesidad de movilizar al electorado de izquierdas en la región. El propio Feijóo acusó el pasado jueves a Sánchez de practicar la «ética del engaño», denunciando que, mientras el Gobierno se abraza al pacifismo de palabra, ha ordenado el envío de la fragata ‘Cristóbal Colón’ a la zona de conflicto.
Desde el entorno de Feijóo se muestran tajantes: «Miente a la OTAN, miente a la UE y miente a los españoles». Además, critican que, una semana después de estallar la crisis internacional, nadie del Gobierno se haya puesto en contacto con el líder de la oposición para informar sobre la situación.
El impacto en Castilla y León: Preocupaciones reales frente a eslóganes
A pesar del ruido mediático nacional, en el PP de Castilla y León confían en que esta estrategia no tendrá calado en las provincias de la comunidad. «No vemos que la gente de Zamora o Soria vaya a votar pensando en Irán», afirman fuentes del partido, quienes consideran que los ciudadanos están más preocupados por la economía local, la agricultura y los servicios públicos que por «fórmulas vintage» de hace dos décadas.
En clave electoral, los populares creen que el PSOE busca aglutinar el voto de la izquierda para amortiguar su caída en la región, similar a lo ocurrido en otros territorios. Por su parte, el equipo de Alfonso Fernández Mañueco mantiene el optimismo, aunque vigila de cerca el crecimiento de Vox en zonas rurales de provincias como Zamora o Ávila, donde el sector ganadero y agrícola demanda respuestas concretas a sus problemas.
Críticas por la falta de respeto al Parlamento
Otro de los puntos de fricción es la demora de Sánchez en comparecer ante el Congreso. El PP califica de «falta de respeto» que el presidente pretenda informar del conflicto un mes después de su inicio, agrupándolo con el Consejo Europeo del 19 de marzo. Los populares insisten en que el Gobierno debe pedir permiso a las Cortes para cualquier despliegue, recordando que «no es el Ejército de Sánchez, es el Ejército de España».






