
Este fin de semana, Benavente no ha amanecido como una ciudad cualquiera; lo ha hecho bajo el empaque y el vuelo señorial de la capa ibérica. Más de doscientas personas, llegadas desde los rincones más distantes de la Península Ibérica, han convertido las calles de la villa en un tapiz vivo de historia y fraternidad en el II Encuentro de Capas Ibéricas.
Un evento que sitúa a Benavente en el mapa cultural
Durante la recepción institucional, la alcaldesa de Benavente, Beatriz Asensio Boyano, destacó la importancia del encuentro como escaparate cultural y turístico para la ciudad.
La regidora dio la bienvenida a los participantes y agradeció especialmente el apoyo de la Diputación de Zamora y del diputado de Turismo, Víctor López de la Parte, subrayando su implicación desde el primer momento para hacer posible el evento.
Asensio destacó que este tipo de iniciativas ayudan a proyectar la imagen de Benavente dentro de la provincia y fuera de ella:
«Cualquier evento que ponga en relevancia a Benavente dentro de la provincia es importante y hoy es un día especial. Tenemos el honor de recibir a capistas de distintas asociaciones y lugares de España», señaló.

Benavente, destino turístico y cultural
Por su parte, el diputado de Turismo de la Diputación de Zamora, Víctor López de la Parte, remarcó el potencial de Benavente como destino turístico, más allá de su tradicional papel como nudo de comunicaciones.
«Benavente está de moda en 2026. Este encuentro ha traído a decenas de personas de todos los puntos de España a conocer la ciudad. Queremos posicionarla no solo como un lugar de paso, sino como un lugar para quedarse, para conocer su patrimonio, su gastronomía y su cultura», explicó.
El diputado también puso en valor el simbolismo de la capa como elemento de identidad cultural compartida entre territorios:
«Aquí vemos capas tradicionales de distintos lugares que representan los valores de nuestra identidad y nuestra cultura. Estamos muy contentos de que este encuentro se celebre en Benavente», añadió.
Asimismo, López de la Parte recordó que la ciudad afronta un año importante desde el punto de vista turístico, con eventos destacados que seguirán atrayendo visitantes durante 2026.

La buena acogida del encuentro
Desde la organización, Plácido, representante de la asociación Amigos de la Capa, destacó la gran participación y la respuesta positiva que ha tenido la convocatoria.
«Es un placer tener aquí a tanta gente llegada de distintos puntos de España y también de Portugal. Estamos muy agradecidos por la acogida que ha tenido este encuentro», explicó.
Sobre la participación, señaló que han asistido alrededor de una quincena de asociaciones, aunque algunas han acudido con representaciones reducidas. Además, avanzó que la cifra de asistentes podría aumentar durante la jornada del domingo: «Esperamos que mañana podamos reunirnos alrededor de 250 personas o incluso más. Nunca pensamos que hubiera tanta participación», afirmó.
Finalmente, mostró su deseo de que este encuentro tenga continuidad en el futuro «Esperemos que podamos repetirlo en próximas ediciones», concluyó.

Un domingo de justicia y fe
La crónica de este encuentro no termina hoy. Para quienes deseen sumergirse en este universo, la exposición en el Centro Cultural Soledad González abrirá sus puertas mañana domingo desde las diez de la mañana.
El plato fuerte de la jornada dominical será, sin duda, el pregón de D. Eduardo Fuentes Ganzo. Pocas figuras podrían encajar mejor en este atril: doctor en Derecho, comisario del VIII Centenario de las Cortes de Benavente y hombre de letras vinculado profundamente a esta tierra. Su intervención desde el balcón del Ayuntamiento (o en La Encomienda si las nubes no dan tregua) promete ser una lección magistral de identidad y cultura.
Posteriormente, la Iglesia de Santa María la Mayor acogerá una misa cantada donde el Grupo de Folklore Manteos y Monteras de Aliste pondrá la nota emotiva, antes de que la Charanga Boreal cierre, con la alegría del baile, un fin de semana donde Benavente ha demostrado que, bajo una capa, todos los corazones ibéricos laten al mismo compás.






