
Los grupos gnósticos en Zamora mantienen una presencia silenciosa pero constante desde la década de los 80. En los últimos días, son varios los carteles que han aparecido en Zamora capital anunciando un supuesto ‘Curso monográfico sobre la Atlántida’. Se trata de una convocatoria celebrada durante el lunes, 20 de abril, y este mismo martes, día 21. En la información difundida, se detallan algunos de los epígrafes del supuesto «curso», como un «acercamiento histórico» o «la gran catástrofe atlante y el diluvio universal».
Los carteles que anuncian las conferencias sobre la Atlántida han aparecido en varios puntos del centro de la ciudad de Zamora. Algunos de ellos, incluso, frente a centros educativos. El experto en sectas y teólogo zamorano Luis Santamaría del Río asegura que «no es casualidad. Algunas sectas tienen especial interés en acercarse a los adolescentes, sus familias y sus profesores».
Los panfletos incluyen en su parte inferior un logotipo y unas siglas de la entidad convocante: CEA. Responden a “Centro de Estudios del Autoconocimiento”. Este es el nombre de uno de los muchos grupos en los que se dividieron los seguidores del colombiano Víctor Manuel Gómez Rodríguez (conocido por su nombre esotérico de Samael Aun Weor) a su muerte en 1977. A pesar de estar inscritas en el Registro Nacional de Asociaciones del Ministerio del Interior, Luis Santamaría advierte sobre sus dinámicas de captación mediante cursos gratuitos.
Otra de las preocupaciones radica en cómo estos grupos gnósticos en Zamora han logrado utilizar instituciones oficiales para sus fines. En diversas ocasiones, han conseguido colonizar espacios públicos para llevar a cabo sus conferencias esotéricas. Al tratarse de entidades legalizadas, las administraciones se convierten, a menudo, en cómplices involuntarias de sus actividades de captación.
El señuelo del «conocimiento secreto» y la magia sexual
El objetivo principal de estas sectas esotéricas es ofrecer una supuesta formación que trasciende lo convencional. Las conferencias iniciales sobre temas como la Atlántida o la psicología del autoconocimiento sirven como gancho. Una vez que el interesado avanza, se le introduce en rituales para «disolver el yo» y prácticas polémicas como la «magia sexual», basada en teorías irracionales de su fundador sobre el mantenimiento de relaciones sexuales sin eyacular.
Según el experto Luis Santamaría, «el objetivo, en el fondo, es acabar enganchando a las personas que puedan tener un mayor interés en el conocimiento de lo oculto, haciéndoles pensar que forman parte de una élite de escogidos, los únicos que saben la verdad. La consecuencia será dejar de ser uno mismo para asumir todo lo que enseñe la secta y someterse a sus dictados, rompiendo con su familia y amigos, rompiendo con la realidad y viviendo un delirio».
Santamaría recogió en su estudio para la revista Pastoral Ecuménica, que el CEA ha experimentado un declive tras fallidas profecías apocalípticas en 2012. Sin embargo, el riesgo de aislamiento social para el adepto permanece, ya que estas estructuras suelen fomentar la ruptura con el entorno, tanto familiar como social.
Cómo identificar y prevenir la captación
Para evitar caer en estas redes, es fundamental que la sociedad y las instituciones de Zamora mantengan una actitud crítica. «Debemos estar alerta ante las convocatorias cuyos organizadores no queden claros o cuya identificación inicial sea vaga e imprecisa. Pero sobre todo las actividades que mezclen, como es este caso, temas históricos y mitológicos, psicológicos y místicos… Mucho cuidado con los que aparecen de repente con la intención de contarnos “la verdad” que se nos estaría ocultando, con la promesa de regalarnos un “conocimiento especial” para unos iniciados. Hace falta formación específica sobre el fenómeno sectario y sus diversas formas de captación«, concluye Santamaría.






