
Las carreras, las risas y la emoción volvieron a ser protagonistas este jueves en las calles de Benavente con la celebración de los Chiquibueyes. Multitud de niños acompañaron el recorrido de los animales en un ambiente festivo y familiar, disfrutando de una actividad que se ha convertido en una de las citas más queridas por los más pequeños durante las fiestas del Toro Enmaromado.
Ataviados con pañuelos y camisetas festivas, los participantes corrieron delante y junto a los bueyes entre aplausos, vítores y la atenta mirada de padres, familiares y curiosos que seguían el recorrido. La ilusión era palpable después de que la actividad estuviera en duda hasta pocos días antes por cuestiones administrativas que finalmente pudieron resolverse.
Con un ambiente seguro y festivo, los Chiquibueyes volvieron a demostrar su capacidad para acercar la tradición a las nuevas generaciones, convirtiendo las calles de Benavente en un escenario de diversión, convivencia y pasión por una de las costumbres más arraigadas de las fiestas.






