
Lo que debían ser unas vacaciones de ensueño por las islas griegas o un merecido descanso estival se convirtió en una auténtica pesadilla para al menos doce familias. La Policía Nacional ha detenido en Valladolid a la gerente de una agencia de viajes como presunta autora de un delito continuado de estafa, tras apoderarse de 30.771 euros de sus clientes mediante un elaborado engaño con falsas reservas.
El modus operandi combinaba la confianza de la gestión presencial con la falsificación de trámites. Las víctimas contrataban paquetes que incluían vuelos, estancias de hotel y excursiones. Tras realizar los pagos, que en algunos casos superaban los 10.000 euros por cliente, la arrestada entregaba a los usuarios números localizadores ficticios. Sin embargo, jamás llegaba a efectuar el pago ni la reserva real ante los mayoristas o las compañías operadoras.
La investigación comenzó a finales de julio, cuando un cliente que había abonado 3.736 euros por un crucero detectó incongruencias en la información. Al contactar directamente con la naviera a pocos días de partir, descubrió que su reserva no existía. La respuesta de la gerente al ser confrontada fue alegar supuestos problemas financieros, lo que desató un goteo constante de denuncias en las semanas posteriores.
Las diligencias policiales han revelado situaciones dramáticas, como la de afectados que descubrieron la inexistencia de sus billetes de avión en el propio mostrador de embarque del aeropuerto, minutos antes de despegar. Al grave impacto económico se suma el daño psicológico de ver cancelados planes familiares de forma fulminante.
La detenida, que carecía de antecedentes policiales, ha sido puesta a disposición judicial y ha quedado en libertad con cargos. La Policía Nacional mantiene la investigación abierta y no descarta que aparezcan más damnificados que aún no hayan descubierto que los localizadores de sus próximas vacaciones son, en realidad, un papel en blanco.






