
El BOCyL publica la orden aprobada por la Junta de Castilla y León para regular la extracción urgente de los árboles dañados por el fuego este verano. En concreto, el Boletín Oficial de Castilla y León detalla este marco normativo destinado a simplificar el proceso técnico y proteger la salud de las masas arboladas autóctonas.
Los Servicios Territoriales evaluarán la madera dañada en terrenos públicos de utilidad pública para preparar la enajenación de los lotes. Las entidades propietarias contarán con el apoyo directo de la administración autonómica. En los montes privados y no catalogados no se exigirá autorización de aprovechamiento ni declaración responsable. Esta medida busca aligerar la burocracia para que los dueños actúen con rapidez. La Administración regional podrá ejecutar las cortas de forma subsidiaria si el titular no cumple los tiempos fijados.
Por su parte, la retirada obligatoria de los pinos con más de 8 centímetros de diámetro finalizará antes del 31 de marzo de 2027. El plazo general para el resto de intervenciones se extenderá hasta el 31 de marzo de 2028. Los troncos apeados no podrán permanecer apilados más de catorce días entre abril y octubre para evitar plagas de insectos.
Respeto al medio ambiente y restauración forestal
El transporte del material deberá utilizar los caminos forestales establecidos y garantizar la buena conservación de las vías públicas al concluir la actividad. Queda prohibido arrastrar los troncos por cauces de agua.
La normativa excluye los materiales necesarios para la regeneración natural de la zona o el mantenimiento de la biodiversidad. Esta disposición permite avanzar en el plan autonómico de recuperación de áreas calcinadas durante el presente periodo estival de 2026.






