
Las rebajas tributarias en Castilla y León supondrán un ahorro histórico de 920 millones de euros en 2027 tras la presentación de la nueva Ley de Medidas Tributarias. El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ha detallado este plan fiscal junto al vicepresidente primero, Carlos Pollán. La reforma aliviará la carga impositiva de los ciudadanos y estimulará la economía autonómica de forma transversal.
La medida central del paquete autonómico es la reducción del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas para todos los contribuyentes. El tipo mínimo autonómico bajará del 9 % al 8,75 % en 2027, con la meta de alcanzar el 8 % antes de terminar la legislatura.
Esta bajada sitúa a la Comunidad entre los territorios con el tramo inicial de IRPF más bajo de todo el país. Los ciudadanos dispondrán de mayor liquidez en sus hogares para afrontar los gastos cotidianos.
Como novedad destacada, el Ejecutivo creará una deducción de hasta 150 euros en la cuota del IRPF para compensar los gastos en gimnasios e instalaciones deportivas. Esta medida incluirá los desembolsos de padres e hijos para promover hábitos saludables en la familia.
Bonificación en Sucesiones y ayudas directas a la vivienda
El Ejecutivo autonómico ampliará la bonificación en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones a familiares colaterales como hermanos, tíos y sobrinos. A partir de 2027 se aplicará un descuento del 3 % sobre los primeros 100.000 euros heredados para evitar la renuncia a herencias.
En materia de vivienda, la administración estrena la ‘Cuenta Ahorro Vivienda Joven’ para menores de 40 años. Esta herramienta permitirá deducir hasta 1.500 euros anuales durante cinco ejercicios. Un joven podrá ahorrar hasta 7.500 euros y las parejas alcanzarán los 15.000 euros de deducción.
Asimismo, se rebaja el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales al 3,75 % para comprar la primera vivienda habitual. Por su parte, la compra de casas vacías para alquiler asequible obtendrá incentivos de hasta 600 euros para los propietarios.
Impuestos cero en el entorno rural y fomento de la natalidad
El plan fiscal otorga prioridad al desarrollo de los pueblos extendiendo las ventajas tributarias a municipios de hasta 20.000 habitantes. La norma elimina los impuestos de transmisión para la compra de vivienda habitual en el campo sin límite de edad.
Las familias que tengan o adopten hijos en el medio rural recibirán deducciones de 1.470 euros por el primer hijo, 2.170 por el segundo y 3.360 por el tercero. En el ámbito general, las cuantías quedan fijadas en 1.050, 1.550 y 2.400 euros respectivamente. Estas ayudas económicas se duplicarán si el menor presenta una discapacidad reconocida.
Asimismo, el programa Relevacyl apoyará el relevo generacional en los comercios reduciendo el gravamen de transmisiones al 7 % para adquirir locales comerciales. Por su parte, el sector agrario disfrutará de reducciones del 99 % en sucesiones al transmitir explotaciones a familiares indirectos o empleados con tres años de antigüedad.






