
La vivienda en propiedad se aleja cada vez más de los jóvenes españoles. En 2024, solamente el 36,7 % de los hogares encabezados por menores de 35 años era propietario de su residencia habitual, frente a aproximadamente el 66 % que registraba este colectivo en 2002. Así lo refleja un estudio de Funcas sobre integración laboral, formación, vivienda y emigración de la juventud.
La estadística compara hogares encabezados por personas jóvenes, no al conjunto de individuos menores de 35 años. La diferencia ilustra una transformación profunda de las posibilidades de emancipación y acceso a la propiedad en apenas dos décadas.
Los alquileres crecen más que los salarios
El informe señala que entre 2014 y 2024 los precios del alquiler aumentaron un 82 %, mientras que los precios de compraventa subieron un 65 %. En ese mismo periodo, los salarios medios crecieron un 30 % y la inflación acumulada fue del 23 %, según los indicadores recogidos por la entidad.
El trabajo estima que un joven asalariado que quiera alquilar una vivienda individual a precios de mercado necesitaría dedicar, de media, el 92,3 % de su salario a pagar la renta, frente al 32,5 % si comparte piso. Son estimaciones generales del estudio y no representan un precio específico de Benavente o Zamora.
Qué implica para las nuevas generaciones
La falta de acceso a viviendas asequibles condiciona la edad de emancipación, las decisiones familiares y la movilidad laboral. En ciudades y municipios como Benavente, el debate también afecta a la disponibilidad de viviendas para jóvenes y al atractivo de los núcleos de población para retener residentes, aunque el informe citado no ofrece una cifra específica para el municipio.
Funcas también advierte del desajuste entre cualificación y puestos de trabajo: más del 32 % de los jóvenes de 25 a 34 años presenta sobrecualificación en España, por encima de la media de la Unión Europea. Entre sus propuestas figuran ampliar el parque público de alquiler asequible y mejorar las políticas de empleo juvenil.





