El campo toma Zamora contra Mercosur: más de 350 tractores alertan del riesgo de «muerte del sector agrario»

Agricultores y ganaderos alertan de la competencia desleal, los precios ruinosos y una política europea que, aseguran, pone en riesgo la soberanía alimentaria y el futuro del medio rural

Más de 350 tractores y miles de agricultores y ganaderos se han concentrado este jueves en Zamora para sumarse a una movilización que se ha repetido de forma simultánea en más de 50 puntos de toda España. Convocados por las principales organizaciones agrarias —COAG, UPA, Asaja y UCCL—, los profesionales del campo han salido a la calle para denunciar una situación que califican de límite y para mostrar su rechazo frontal al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, al que consideran una amenaza directa para la viabilidad de las explotaciones agrícolas y ganaderas.

Durante la protesta, Lorenzo Rivera, en representación de COAG Zamora, subrayó la importancia de la unidad del sector para hacerse oír. “Cuando hay organización y unidad de acción, hay fuerza en todo el país para seguir luchando por los problemas que nos preocupan en el campo”, afirmó, recordando que la movilización no se limita solo a Mercosur, sino que responde a un conjunto de dificultades que están “asfixiando y castigando” al sector primario desde hace años.

Uno de los momentos más simbólicos de la concentración fue el vertido de productos agrícolas en plena calle. Cereales, maíz, patatas, vino o remolacha quedaron esparcidos como imagen de una crisis estructural que, según los agricultores, se agrava con cada campaña. Rivera explicó que estos productos representan “muchos de los cultivos en los que no se cumplen los costes de producción”, una situación que hace inviable mantener las explotaciones si no se corrige el rumbo.

El rechazo al acuerdo con Mercosur no es nuevo. Los representantes agrarios recuerdan que llevan más de 25 años diciendo no a un tratado que consideran profundamente injusto. “Decimos no a Mercosur porque es una competencia desleal”, señaló Rivera, denunciando que los productores de países latinoamericanos trabajan con estándares de calidad y uso de fitosanitarios mucho más laxos que los exigidos en la Unión Europea. A ello se suma, según explicó, la enorme diferencia en el tamaño de las explotaciones: “Hay latifundios de más de 200.000 hectáreas; para que os hagáis una idea, la producción entera de la provincia de Zamora la tiene un solo productor”, frente a una media de 70 hectáreas por explotación en Castilla y León.

Desde las organizaciones agrarias insisten en que no están en contra del comercio internacional, pero sí de los acuerdos que no protegen al productor europeo. Como ejemplo, citaron el reciente tratado con la India, en el que, según explicaron, se han dejado fuera los productos más sensibles. “Nunca hemos dicho que no a ese acuerdo, pero el de Mercosur va a ser totalmente lesivo”, advirtió Rivera.

La falta de rentabilidad es otro de los ejes de la protesta. Los agricultores alertan de que los precios han caído más de un 30% en el caso de los cereales, mientras que los costes de producción han subido en una proporción similar. “Si no aumenta el precio de estos productos, irán muriendo, como está pasando con la remolacha”, avisó Rivera, que llegó a afirmar que la “muerte del sector” se ha simbolizado de forma gráfica con un ataúd colocado durante la concentración.

Aurelio González, presidente de UPA Zamora, amplió el foco de la protesta y recordó que Mercosur no es el único problema del campo. “Estamos aquí por varios motivos”, explicó, criticando duramente la nueva Política Agraria Común (PAC) propuesta por la Comisión Europea. A su juicio, se trata de una PAC “más verde”, pero también “una PAC que cierra explotaciones”. González reclamó una política agraria fuerte, con un presupuesto suficiente, y rechazó que se detraigan fondos del campo para destinarlos a defensa. “No podemos consentir que nos cambien tractores por tanques”, sentenció.

El presidente de UPA Zamora también alertó de las consecuencias sociales y estratégicas de estas políticas. “Nos estamos jugando la soberanía alimentaria y la calidad de nuestros alimentos”, afirmó, denunciando que los agricultores europeos no pueden competir con carne hormonada o productos tratados con sustancias prohibidas en Europa desde hace décadas. “Eso es competencia desleal y no la podemos tolerar”, insistió.

La protesta también sirvió para reclamar a la Junta de Castilla y León un mayor control de la fauna salvaje, un problema especialmente grave en la provincia de Zamora. González alertó de los daños en cultivos, los accidentes de tráfico y los riesgos sanitarios derivados de la proliferación de animales salvajes, advirtiendo de que “la fauna no puede echarnos del campo”.

Por su parte, Antonio Medina, líder de Asaja en Zamora, quiso lanzar un mensaje de ánimo a los agricultores y ganaderos, recordando que las movilizaciones ya están dando algunos frutos. “Sí se ha conseguido”, afirmó, citando como ejemplos la exclusión de productos sensibles en el acuerdo con la India o la retirada del cuaderno digital obligatorio tras la decisión del Parlamento Europeo. Sin embargo, advirtió de que Mercosur abre “la caja de Pandora” y obligará al sector a seguir luchando.

Medina se mostró muy crítico con las llamadas cláusulas de salvaguarda y con la falta de garantías reales para el productor europeo. También expresó su preocupación por la entrada de plagas y enfermedades asociadas a la importación de productos de terceros países, advirtiendo de que Europa corre el riesgo de perder herramientas de control mientras se abren las puertas a mercancías procedentes de fuera.

Antonio Rodríguez, representante de UCCL en Zamora, cerró la jornada con una reflexión más amplia sobre el rumbo de Europa. A su juicio, el continente está dispuesto a “perder el sector primario para vender coches en otro sitio”, una estrategia que considera un grave error. “Vamos a empezar a importar, ellos cerrarán el ciclo y acabaremos comprando productos transformados de Latinoamérica”, alertó, advirtiendo de que tras la agricultura y la ganadería caerá también la industria.

Rodríguez insistió en que los consumidores no saldrán beneficiados de estos acuerdos. “Los precios no van a bajar; las empresas comprarán muy barato y venderán al precio de Europa”, aseguró, señalando que provincias como Zamora, profundamente agrícolas y ganaderas, pueden quedar gravemente afectadas.

La movilización del campo en Zamora deja un mensaje claro y contundente: sin precios justos, sin igualdad de normas y sin una defensa firme del sector primario, el futuro del campo está en peligro. Una advertencia que los agricultores y ganaderos han querido hacer llegar no solo a las administraciones, sino a toda la sociedad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba