
El incendio forestal declarado este jueves por la tarde en el término municipal de Villafáfila se ha saldado finalmente con un balance de 40 hectáreas de cereal calcinadas, según los datos definitivos del balance de extinción. En la información oficial se detalla que el fuego se inició en una finca agrícola que ya había sufrido otro incendio la pasada semana.
La rápida y coordinada intervención de los servicios de emergencia resultó crucial para evitar que el desastre fuera mayor. En el operativo participaron de forma conjunta los bomberos del Parque de Benavente y de la Mancomunidad Tierra de Campos —ambos integrados en el Consorcio Provincial de la Diputación de Zamora—, quienes trabajaron codo con codo con los medios de lucha contra incendios de la Junta de Castilla y León.
Gracias a este despliegue, el avance de las llamas pudo ser frenado antes de que alcanzase parcelas agrícolas colindantes, reduciendo notablemente el impacto económico en el sector. Tras dar por controlado el foco principal, las dotaciones terrestres no bajaron la guardia y prolongaron las labores de refresco y vigilancia hasta bien entrada la noche, asegurando el terreno para eliminar cualquier punto caliente y evitar que el fuego volviera a reproducirse.
Desde la Diputación de Zamora se ha querido poner en valor la «profesionalidad y coordinación» de todos los efectivos desplegados, cuya contundente respuesta fue decisiva para estabilizar el perímetro con rapidez y devolver la tranquilidad a la comarca de Tierra de Campos.






