
El precio del petróleo ha registrado una subida histórica este jueves 30 de abril, alcanzando niveles que no se veían desde mediados de 2022. La inestabilidad geopolítica y los movimientos dentro de la OPEP han catapultado el valor del crudo en los mercados internacionales. El barril de Brent, la referencia en Europa, ha llegado a situarse en los 126 dólares. Un precio que se ha visto impulsado por los informes que sugieren que el ejército estadounidense llevará a cabo nuevos ataques estratégicos sobre Irán. A las 09:29 horas, los indicadores reflejaban una variación neta de 4,21 puntos, lo que supone un incremento del 3,56%. Aunque el precio medio se ha estabilizado en torno a los 122,24 dólares, el mercado permanece en alerta máxima tras haber tocado un máximo intradía de 126,41 dólares.
Este incremento del precio del petróleo rompe con la relativa calma vivida hace apenas unas semanas. Todo ello, después de que el anuncio de un alto el fuego entre Estados Unidos e Irán el pasado 8 de abril provocase una bajada momentánea en los precios que los consumidores habrán percibido durante los últimos días. Sin embargo, la volatilidad ha regresado con fuerza. Los inversores temen que un nuevo ciclo de hostilidades interrumpa el suministro global, especialmente en rutas críticas como el estrecho de Ormuz.
La crisis interna de la OPEP y la salida de EAU
A la tensión bélica se suma un cambio estructural de gran calado en el mercado energético: la salida de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) de la OPEP. La marcha de EAU supone un duro golpe para la organización, poniendo en riesgo su capacidad para regular los precios mundiales. Asimismo, hay que terner en cuenta que los EAU son el tercer productor más importante del grupo, solo por detrás de Arabia Saudí e Iraq.






