
La tarde de este sábado registró una peligrosa reactivación en el incendio de Fermoselle, concretamente en las inmediaciones de la población de Mámoles. Las altas temperaturas registradas durante la jornada y las intensas rachas de viento avivaron las llamas en la zona de Los Arribes. Sin embargo, la rápida actuación de los servicios de extinción ha permitido estabilizar la situación, por lo que el fuego se encuentra ya totalmente controlado.
Las condiciones meteorológicas para las próximas horas siguen siendo extremas y complican las labores en la zona afectada. La humedad relativa no ha superado el 60 % durante la noche, una cifra considerada el límite mínimo para que la vegetación consiga recuperar algo de humedad.
Este ambiente caluroso dificulta de forma notable el enfriamiento de los puntos calientes diseminados por el terreno.
Medios de extinción mantienen la vigilancia activa
A pesar de que el panorama es de estabilidad, las autoridades no bajan la guardia en la comarca. Varios equipos de refresco permanecen desplegados sobre el terreno para realizar labores de remate y vigilancia constante. El objetivo prioritario es sofocar de inmediato cualquier pequeño foco residual que pueda reavivarse antes del amanecer.






