
La Diócesis de Zamora suma un nuevo capítulo en la reorganización de sus parroquias. Los sacerdotes Don César Salvador Gallego y el joven benaventano Enrique Alonso Silván han tomado posesión oficial de sus nuevos encargos pastorales en Montamarta, desde donde liderarán de forma compartida la atención religiosa eclesial de varias poblaciones de la comarca.
Esta nueva etapa une la amplia experiencia pastoral con el empuje de la juventud. Por un lado, César Salvador Gallego es una figura muy conocida en Benavente, donde ejerció como párroco durante más de una década. En esta nueva encomienda, Don César asumirá además el papel de moderador del equipo pastoral.
Por otro lado, la comunidad benaventana sigue muy de cerca los pasos del joven sacerdote Enrique Alonso Silván. El presbítero benaventano compartirá el trabajo sacerdotal junto a Salvador. Juntos tendrán bajo su responsabilidad pastoral no solo la parroquia de Montamarta, sino también las comunidades de Arquillinos, Pajares de la Lampreana, Fontanillas de Castro, Piedrahita de Castro y San Cebrián de Castro.
Las comunidades parroquiales han acogido a ambos sacerdotes con afecto, confiando en que este trabajo compartido desde la escucha, la proximidad y la colaboración con los fieles dé un fruto abundante en toda la zona.






