
El bombeo de agua subterránea intensivo para riego favorece la salinización de los cultivos en la vega del Duero. Este hallazgo científico alerta sobre el impacto negativo en las cosechas agrícolas. La extracción masiva rompe el equilibrio hídrico y daña los terrenos.
Expertos de la Universidad de Salamanca han liderado esta investigación pionera. Los científicos analizaron la pérdida de rendimiento en cultivos cerca de Tordesillas. Comprobaron que el bombeo de agua subterránea en verano hace ascender flujos muy salinos.
Tradicionalmente este fenómeno se asociaba solo a zonas con intrusión marina costera. Sin embargo, el estudio demuestra que las cuencas continentales también corren un grave riesgo.
Agua salada profunda que destruye las hortalizas
A más de 150 metros de profundidad discurren flujos cargados de sal natural. El bombeo de agua subterránea continuado crea una fuerte succión hacia la superficie. Pozos de riego absorben esa mezcla salobre y dañan seriamente la vegetación.
Zanahorias y patatas han sufrido mermas fulminantes en campañas recientes. El objetivo de este trabajo no es criminalizar al sector del regadío. Los investigadores buscan ofrecer soluciones para garantizar la sostenibilidad del modelo agrícola.






