
La tradición volvió a recorrer este lunes las calles del casco histórico de Zamora gracias a la celebración de la romería escolar de la Virgen de la Concha organizada por el colegio Divina Providencia. Una actividad que reunió a alumnado, profesorado y familias en una mañana muy especial, donde la emoción, la fe y la convivencia fueron protagonistas en cada paso del recorrido.
La cita, ya convertida en una de las actividades más esperadas dentro del calendario escolar del centro, sirvió para acercar a los más pequeños a una de las tradiciones más representativas de la ciudad. Desde primera hora de la mañana, decenas de escolares participaron con entusiasmo en esta romería que tuvo como destino la iglesia de San Antolín, lugar en el que se desarrolló la tradicional ofrenda floral a la Virgen de la Concha, cuya festividad oficial tendrá lugar el próximo 25 de mayo.
La comitiva partió desde el colegio recorriendo distintas calles emblemáticas del centro histórico zamorano. El itinerario pasó por Plaza Santa María la Nueva, Barandales, Ramos Carrión, Renova, Sagasta, San Torcuato, Riego y la Costanilla de San Antolín, dejando a su paso una imagen llena de color, música y tradición que no pasó desapercibida para vecinos y viandantes.
Durante el recorrido, los alumnos y alumnas portaron flores, interpretaron canciones y recitaron poemas dedicados a la patrona de Zamora. Uno de los momentos más emotivos fue la presencia de un pequeño paso de la Virgen de la Concha elaborado por los propios escolares, un detalle que despertó la admiración y el cariño de todos los asistentes. Tampoco faltaron las tradicionales conchas, símbolo inseparable de esta celebración tan arraigada en la ciudad.
Ya en la iglesia de San Antolín, los niños participaron en una oración conjunta y realizaron la ofrenda floral en honor a la Virgen. El acto destacó especialmente por la implicación, el respeto y la ilusión con la que los más pequeños vivieron esta tradición zamorana, demostrando el importante vínculo que mantienen con las costumbres y celebraciones populares de la ciudad.
La jornada concluyó con el regreso al colegio tras una mañana cargada de emoción, convivencia y sentimiento zamorano. Profesores y familias coincidieron en destacar el valor educativo y cultural de este tipo de actividades, que permiten transmitir a las nuevas generaciones el significado de las tradiciones locales desde la participación y la experiencia compartida.
Con iniciativas como esta, el colegio Divina Providencia reafirma su compromiso con la educación en valores y con la conservación de las tradiciones de Zamora, acercando a los más pequeños a una celebración que cada año sigue despertando devoción y orgullo entre los zamoranos.






