
Morales del Rey cumplió por cuarto año con la “tradición” del motor con la celebración de la “IV KDD Morales del Rey” organizada por Bebones Competición. La cita reunió a centenares de aficionados en torno a un circuito cerrado en el que los pilotos sometían a sus máquinas al máximo.
Un año más desde la organización se limitaba la participación a 25 pilotos. El objetivo de ello pasaba por que tanto éstos como los aficionados tuvieran tiempo suficiente para demostrar el pilotaje por un lado y para degustar con ello por el otro. “Aseguramos que toda la gente que viene a participar en la exhibición tenga su tiempo para poder disfrutar y aprovechar el tiempo a la hora de realizar la exhibición”, se apostillaba desde Bebones Competición.
De la exposición al circuito
Una exposición de vehículos tuneados, era el preámbulo a lo que los ojos de los aficionados al mundo del motor iban a percibir. En seguida el ensordecedor ruido que rompía la tranquilidad de la mañana en la localidad bañada por el Eria y el humo que inundaba el ambiente. Ello daba los ingredientes suficientes para que los corazones de pilotos y aficionados sufrieran una aceleración en muy poco tiempo.
La exhibición estuvo abierta a varios tipos de vehículos pasando desde los más habituales a ver por nuestras carreteras a otros que no tanto. Así los asistentes al evento tuvieron la ocasión de presenciar algunos momentos intensos sobre vehículos quads.
Pero sin lugar a dudas los duelos por dúos de vehículos fueron los más esperados. Éstos, espaciados ligeramente por unos metros, salían al circuito y se batían en duelo con sus derrapajes y maniobras al límite que levantaba los aplausos de una afición totalmente entregada.
Con ganas de más
En lo referente a la organización, desde Bebones Competición, cada año se encuentran más cómodos a la hora de la preparación. Tras la finalización de la III Quedada llegó la hora de analizar y corregir errores para mejorar y vaya si lo han hecho. También destacaron el buen comportamiento y saber estar de los aficionados que apostados junto al vallado siguieron en todo momento las indicaciones de los organizadores con el fin de evitar cualquier incidente.






