
La renovación de los Paseos de la Mota encara su fase definitiva con la instalación de su elemento más espectacular: unos grandes tótems de acero corten de seis metros de altura en los jardines de la Rosaleda. Esta vanguardista propuesta arquitectónica transforma el paisaje urbano habitual con un objetivo claro: conectar de forma directa a los ciudadanos con las raíces medievales de Benavente.
Diseñados por el arquitecto municipal Ismael Román Garzo y respaldados por las investigaciones del historiador local Juan Carlos de la Mata, estos elementos se erigen en el punto donde los registros históricos situaban las antiguas torres defensivas del Castro de Malgrad. El acero corten ha sido elegido estratégicamente para que, mediante su proceso de oxidación natural, adquiera con el tiempo un tono rojizo y envejecido que emule la solera del desaparecido palacio-castillo de los Pimentel. Además, las piezas incorporan textos escultóricos grabados en el propio metal que narran la historia de la villa a los paseantes.
Las estructuras de acero albergarán un sofisticado sistema de espejos diseñado para generar un «efecto infinito», una experiencia espacial que invita al visitante a reflexionar sobre la conexión entre el pasado y el presente.
La obra se completará con una innovadora iluminación ornamental: al atardecer, las estructuras se encenderán desde dentro en perfecta sintonía con puntos de luz LED multicolores empotrados en el suelo, recreando de forma lumínica la disposición original de los rosales de los jardines.








