
La Junta de Castilla y León ha declarado la alerta por lluvias y tormentas en las nueve provincias de la Comunidad ante el empeoramiento de la situación meteorológica y la posibilidad de que se registren fenómenos adversos.
La Agencia de Protección Civil y Emergencias mantiene activado el aviso ante un incremento de la inestabilidad atmosférica, con una situación que tenderá a intensificarse durante la jornada. Los chubascos y las tormentas podrán afectar especialmente a la Cordillera Cantábrica, el Sistema Ibérico y diferentes zonas de la meseta.
Entre los fenómenos que podrían producirse se encuentran precipitaciones intensas en periodos cortos, fuertes rachas de viento y granizo de forma puntual. Por ello, las autoridades recomiendan extremar las precauciones, especialmente durante los momentos de mayor intensidad de las tormentas.
De cara a la jornada del domingo, se espera una disminución progresiva de la inestabilidad y de la actividad tormentosa. No obstante, todavía podrían aparecer chubascos y tormentas aisladas durante las horas de mayor calentamiento diurno.
La evolución de las condiciones meteorológicas será la que determine cuándo se dará por finalizada la alerta. Mientras tanto, la Junta mantiene un seguimiento permanente desde el Centro Coordinador de Emergencias de Protección Civil.
Ante la posibilidad de tormentas, Protección Civil recomienda evitar desplazamientos innecesarios durante los episodios de mayor intensidad. Las personas que se encuentren en el exterior deben buscar refugio en edificios o vehículos y evitar permanecer en espacios abiertos o expuestos.
También se aconseja mantenerse alejados de ríos, arroyos, zonas inundables y lugares donde pueda acumularse agua, además de extremar la precaución al volante por posibles problemas de visibilidad, balsas de agua, ramas u objetos en la calzada.
En caso de tormentas con fuerte aparato eléctrico, se recomienda alejarse de árboles, estructuras metálicas y otros elementos susceptibles de atraer descargas. Asimismo, es conveniente asegurar objetos que puedan desplazarse por las fuertes rachas de viento.






