
El Caja Rural Atlético Benavente ya trabaja en una nueva temporada con la mirada puesta en la parte alta de la clasificación y con el ascenso a Segunda División como uno de los grandes objetivos del proyecto deportivo. El club ha presentado su nuevo proyecto acompañado por su principal patrocinador, Caja Rural, que cumple ya seis temporadas como sponsor principal del primer equipo y una década de vinculación con la entidad.
Durante la presentación, Narciso Prieto, director de comunicación de Caja Rural de Zamora destacó el papel del Atlético Benavente como uno de los grandes referentes del deporte de la provincia. «El Atlético Benavente es hoy el mayor embajador que tiene el deporte benaventano y, sin duda alguna, el fútbol sala zamorano» señaló durante el acto.
También se puso en valor el crecimiento del club más allá de los resultados del primer equipo. El club cuenta actualmente con 16 equipos de cantera, desde categorías de iniciación hasta el primer equipo, además de una importante masa social que continúa llenando el pabellón de La Rosaleda.
El director deportivo del club, Ángel Manteca, recordó que el Atlético Benavente ha seguido creciendo pese al descenso de Segunda División y aseguró que el objetivo vuelve a ser «estar arriba en la clasificación» y luchar por regresar a la categoría de plata.
Una de las principales novedades es la llegada de Óscar Poveda al banquillo benaventano. El técnico, que la pasada temporada dirigió al River Zamora, afronta ahora el reto de dirigir al equipo desde La Rosaleda.
Poveda aseguró que afronta esta nueva etapa con ilusión y con el compromiso de dar el máximo para que «el sponsor, la ciudad y el club se sientan lo más orgullosos posible de lo que vamos a trabajar».
El entrenador también explicó las dificultades que ha encontrado el club para confeccionar la plantilla debido a un mercado especialmente complicado. A pesar de ello, considera que se han cubierto las posiciones necesarias, aunque no descarta nuevas incorporaciones.
El técnico quiere contar con una plantilla amplia para afrontar una temporada larga y evitar los problemas vividos el pasado curso, cuando el equipo terminó la competición con apenas siete jugadores disponibles en determinados momentos.
Además, Poveda reconoce que tenía ganas de vivir desde dentro el ambiente de La Rosaleda. «Cuando salió la oportunidad de ir al Atlético Benavente, quería vivirlo como local», explicó, después de haber experimentado anteriormente la presión del pabellón benaventano como entrenador visitante.
El proyecto arranca así con renovadas ilusiones, una plantilla en construcción y un objetivo claro: competir por estar arriba. Caja Rural ha garantizado también la continuidad del respaldo al club, con el deseo de que el Atlético Benavente pueda volver cuanto antes a la categoría que tanto el equipo como su afición consideran que merece.






