
El Ayuntamiento de Zamora ha dado un nuevo paso en su proyecto de recuperación del patrimonio histórico con el derribo de la edificación situada en el número 4 de la Bajada de San Martín, la última construcción que permanecía en esta zona junto a la muralla de la ciudad.
La actuación permite liberar un nuevo tramo del lienzo de la muralla que discurre entre el Castillo y la avenida de la Feria, mejorando la visibilidad de este importante elemento patrimonial e incorporando el terreno resultante al sistema general de espacios libres de uso público.
El inmueble demolido ocupaba una superficie de 184 metros cuadrados y albergaba una antigua construcción industrial de una sola planta edificada en el año 1900. Durante décadas funcionó como taller de cerrajería metálica y era la última edificación pendiente de derribo en este entorno.
Con esta intervención, el Consistorio continúa avanzando en una estrategia iniciada hace años para recuperar la panorámica histórica de las murallas y generar nuevos espacios abiertos para el disfrute de vecinos y visitantes. El alcalde de Zamora, Francisco Guarido, ha destacado que la inversión municipal destinada a este objetivo desde 2015 supera ya los cinco millones de euros.
El coste de esta última actuación, incluyendo tanto la expropiación como los trabajos de demolición, ha ascendido a 170.162,18 euros. Debido a la relevancia histórica de la zona, el proyecto contempla además una partida específica para el control y la supervisión arqueológica durante toda la intervención.
El objetivo es garantizar que cualquier posible hallazgo de valor patrimonial sea correctamente documentado y preservado por especialistas. Esta medida forma parte del compromiso municipal por compatibilizar las obras urbanísticas con la protección del legado histórico de la ciudad.
La demolición también se ha desarrollado bajo criterios de sostenibilidad. Los residuos generados serán trasladados a centros autorizados para su tratamiento y reciclaje, siguiendo un plan específico de gestión de residuos de construcción y demolición.
Asimismo, se han adoptado medidas de seguridad para minimizar las afecciones a los ciudadanos, incluyendo el vallado perimetral del área de trabajo y la coordinación con la Policía Municipal para regular el tráfico en el entorno durante la ejecución de las obras.
La eliminación de esta última construcción permite consolidar la zona como un espacio abierto y recuperar una imagen más limpia y completa de uno de los elementos patrimoniales más representativos de la capital zamorana. La actuación forma parte de una política de recuperación de la muralla de Zamora que busca reforzar el atractivo turístico de la ciudad y mejorar la integración del patrimonio histórico en la vida cotidiana de los ciudadanos.
Con este nuevo avance, el Ayuntamiento reafirma su apuesta por la conservación del patrimonio, la creación de espacios públicos de calidad y la puesta en valor de una de las principales señas de identidad de Zamora.






