
Las comunicaciones viales entre los municipios de Santa Marta de Tera y Santa Croya de Tera están a punto de dar un salto cualitativo definitivo. La Diputación de Zamora ha firmado sobre el terreno la correspondiente acta de replanteo, el paso legal obligatorio previo al comienzo del derribo de los dos antiguos puentes sobre el río Tera y la edificación de dos infraestructuras completamente nuevas y adaptadas a las necesidades de la red provincial. La importante actuación cuenta con un presupuesto asignado de 1.887.000 euros y contempla un periodo de ejecución de 11 meses.
El proyecto de ingeniería supondrá la desaparición total de las dos viejas plataformas, que se han quedado obsoletas y resultaban estrechas e inseguras para el tránsito diario. En concreto, los operarios demolerán el primer puente, compuesto por tres vanos y una longitud de 40,80 metros, así como el segundo puente, formado por un vano único de 30 metros de recorrido.

En su lugar se levantarán dos puentes modernos con una anchura total de 12 metros, una dimensión pensada para soportar con solvencia la circulación actual. El nuevo diseño dispondrá de dos carriles de tres metros de ancho para el tráfico rodado, arcenes de medio metro a cada lado, un conjunto renovado de barandillas de protección y dos amplias aceras de 2,50 metros de ancho. Esta ampliación peatonal resulta clave para mejorar la seguridad de los vecinos y, de manera muy especial, de los miles de peregrinos que transitan anualmente por este punto en su ruta del Camino de Santiago.
El inicio de la actuación está calificado como «inminente», si bien la entrada masiva de la maquinaria en el lecho del río estará supeditada a las condiciones meteorológicas y al volumen de agua que registre el cauce durante los meses de invierno. Con el objetivo de no aislar a las poblaciones durante el casi año que durarán las obras, el proyecto contempla la construcción previa de un paso inferior provisional. Esta plataforma de circulación temporal permitirá mantener abierto el tránsito tanto a turismos como a caminantes, siempre y cuando las posibles crecidas estacionales del río Tera no obliguen a su cierre puntual por prevención.






