
La N-631 permanecerá cerrada al tráfico entre el punto kilométrico 51+600, en el cruce de Villardeciervos, y el pk 55+000, correspondiente al enlace con la A-52, durante dos periodos del mes de julio con motivo de las obras de mejora que se están ejecutando en esta vía.
El corte se llevará a cabo desde las 9:00 horas del miércoles 15 hasta las 13:00 horas del viernes 17, y volverá a repetirse desde las 9:00 horas del lunes 20 hasta las 13:00 horas del viernes 24. Durante esos días, el tráfico será desviado por los itinerarios alternativos, que estarán debidamente señalizados tanto en la N-631 como en las autovías A-52 y A-66. La Unidad de Carreteras también ha preparado un croquis con la señalización prevista para facilitar la circulación.
El objetivo es terminar la capa de rodadura antes del 1 de agosto
El subdelegado del Gobierno explicó que el propósito de este cierre es permitir que toda la nueva capa de rodadura quede extendida antes del 1 de agosto, de manera que la carretera pueda reabrirse coincidiendo con uno de los momentos de mayor intensidad de tráfico del verano.
Según indicó, la empresa adjudicataria considera que existen posibilidades de cumplir ese calendario y que se hará «todo lo posible» para finalizar esa parte de la obra antes de esa fecha, aunque posteriormente puedan quedar pendientes actuaciones menores como la señalización definitiva.
El responsable gubernamental recordó que esta actuación forma parte de una intervención más amplia sobre la N-631, una carretera que ha sufrido diversos retrasos debido a la modificación del proyecto y a la posterior cesión del contrato a una nueva empresa constructora. No obstante, destacó que estas circunstancias permitirán actuar finalmente sobre los 57 kilómetros de la vía.
Asimismo, señaló que el Gobierno de España destina más de 13 millones de euros a las actuaciones que se están desarrollando, incluyendo tanto la renovación del firme como las obras relacionadas con la protección frente a la fauna salvaje.
El Gobierno comprende el malestar de vecinos y conductores
Durante su comparecencia, el subdelegado reconoció el malestar existente entre los vecinos y usuarios habituales de la carretera, que consideran que estas obras podrían haberse ejecutado antes del inicio del verano.
Aun así, explicó que los cambios administrativos derivados de la cesión del contrato hicieron imposible adelantar los trabajos y aseguró que ahora el principal objetivo es reducir al máximo las molestias, mantener la seguridad vial y conseguir que la carretera pueda utilizarse con normalidad durante el mes de agosto.
También respondió a las preguntas sobre la posibilidad de mantener un paso alternativo mientras se ejecutaban las obras. Según trasladó, los técnicos de la Unidad de Carreteras consideran que no existe una alternativa técnica viable que permita compatibilizar los trabajos con el paso de vehículos de forma segura.
El subdelegado añadió que se está trabajando junto a los ayuntamientos para minimizar el impacto que el corte pueda tener sobre la movilidad de la comarca, especialmente en cuestiones como el transporte público, el acceso al consultorio de Mombuey o las comunicaciones entre los municipios afectados.
Por ello, recomendó a los conductores planificar sus desplazamientos con antelación y seguir la señalización provisional instalada durante los días en los que permanecerá cortado este tramo de la N-631.






