
La crisis sanitaria provocada por la enfermedad de Newcastle en Castilla y León ha dado un giro preocupante al romper por primera vez las fronteras de la provincia de Valladolid. Los servicios veterinarios de la Junta de Castilla y León han confirmado la aparición de dos nuevos brotes en explotaciones avícolas de engorde (broilers): uno localizado en el municipio vallisoletano de Alcazarén y el segundo en Peleagonzalo (Zamora), lo que supone la entrada oficial del virus en territorio zamorano.
Con estas dos nuevas declaraciones, el volumen global de focos detectados en la comunidad asciende a 17 y la cifra de aves afectadas en todo el territorio autonómico supera ya la barrera de las 1.360.000 unidades.
Así se reparten los 17 focos activos de la comunidad
Hasta el momento, la práctica totalidad de la afección se concentraba en la provincia de Valladolid, mapa epidemiológico que ahora se amplía de la siguiente manera:
Provincia de Valladolid (16 focos)
- Íscar: Registra la mayor concentración con 5 focos.
- La Pedraja de Portillo: Cuenta con 2 focos.
- Cogeces: Suma otros 2 focos.
- Olmedo, Montemayor de Pililla, Aldea de San Miguel, San Vicente del Palacio, Megeces, Tordesillas y Alcazarén: Suman 1 foco en cada uno de sus términos municipales.
Provincia de Zamora (1 foco)
- Peleagonzalo: Registra el primer brote fuera de Valladolid (1 foco).
Datos técnicos y medidas de control en las dos nuevas granjas
La detección de los dos últimos focos se produjo tras detectarse un incremento anómalo en la mortalidad de las aves en dos instalaciones que no contaban con pauta de vacunación frente a esta patología:
- Granja de Alcazarén (Valladolid): Cuenta con un censo de unas 92.000 aves. La sospecha se levantó el 8 de julio de 2026 tras registrarse un incremento de la mortalidad del 0,58% del total de la explotación.
- Granja de Peleagonzalo (Zamora): Con un censo aproximado de 72.530 aves, la alarma saltó el 9 de julio al detectarse una tasa de mortalidad del 0,27%.
La Junta de Castilla y León ha activado de manera inmediata el protocolo de contención estipulado por el Reglamento Delegado de la Comisión Europea. Este procedimiento incluye la inmovilización cautelar de ambas explotaciones, la realización de encuestas epidemiológicas para determinar el origen del contagio, el inicio del vaciado sanitario de las naves y la posterior destrucción controlada de los cadáveres, piensos y materiales de desecho en una planta de tratamiento autorizada. Además, se han fijado zonas de restricción con radios de 3 y 10 kilómetros alrededor de las granjas afectadas.
Calendario de vacunación obligatoria en Castilla y León
Como medida preventiva de choque para frenar la expansión del virus, la Dirección General de Producción Agrícola y Ganadera ha emitido una resolución que establece la obligatoriedad de vacunar a todas las aves de las explotaciones de producción y reproducción (quedando excluidas únicamente las de autoconsumo). La pauta vacunal exigirá un mínimo de dos dosis y se aplicará de forma progresiva según el siguiente calendario:
- Zonas de restricción actuales: Aplicación de forma inmediata en los municipios afectados por los focos activos.
- Provincias de Valladolid y Segovia: Obligatoriedad a partir del 1 de agosto de 2026.
- Resto de Castilla y León: Obligatoriedad generalizada a partir del 1 de septiembre de 2026.
Los análisis genéticos realizados por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete confirman que el virus presente en la comunidad pertenece al genotipo VII.2. Se trata de un subtipo diferente al detectado en los brotes activos de la Comunidad Valenciana (genotipo VII.1.1), lo que descarta cualquier tipo de conexión epidemiológica entre ambos focos y apunta a orígenes independientes.






