
«Gracias a la investigación he podido estar en la graduación de mi hijo». Esta ha sido una de las emotivas frases que este 24 de septiembre ha quedado colgada a pie de calle en la céntrica calle Herreros de Benavente. Junto a ella, otros testimonios directos como «Gracias a los avances en medicina he ganado calidad de vida» han puesto rostro y voz al Día Mundial de la Investigación en Cáncer. La Asociación Española contra el Cáncer (AECC) invitó a los vecinos a compartir cómo la ciencia ha transformado sus vidas, convirtiendo la jornada en un altavoz de historias de superación.
La iniciativa busca recordar que detrás de cada proyecto de investigación hay familias que ganan tiempo, esperanza y futuro. Con estos testimonios como trasfondo, la presidenta de la sede local de la AECC, Carmen Prieto, recordó la meta fijada a nivel nacional: superar el 70% de supervivencia para el año 2030. Un reto imprescindible si se tiene en cuenta que uno de cada dos hombres y una de cada tres mujeres serán diagnosticados a lo largo de su vida.

Prieto insistió en la necesidad de no frenar las inversiones y centrar la financiación en aquellos tumores cuyas tasas de supervivencia continúan estancadas. Asimismo, recordó que la asociación mantiene abiertas sus puertas en la Plaza de San Nicolás número 4 para ofrecer apoyo gratuito y completo a todos los pacientes y familiares que lo necesiten.

El acto contó con el respaldo explícito de la corporación municipal. La concejala de Deportes, Elena Justo, destacó que «investigación es sinónimo de esperanza» y puso en valor la captación de fondos locales para financiar el trabajo de los futuros científicos. En la misma línea, la portavoz del grupo municipal socialista, Sandra Veleda, agradeció la labor de apoyo constante de la asociación.
Los mensajes colgados en la calle Herreros resumen el sentir general de un día en el que Benavente volvió a volcarse con la causa: la inversión en ciencia no es un gasto, sino la única vía para que miles de personas sigan sumando momentos junto a sus seres queridos.







