
La Asociación “Las Eras de Santa Marta de Tera” ha emitido una denuncia pública para criticar el estado de abandono y deterioro en el que se encuentra el cementerio eclesiástico de la localidad. El colectivo vecinal exige una intervención urgente a los responsables de su mantenimiento ante la proliferación descontrolada de maleza.
Malas hierbas entre los panteones y sepulturas del camposanto
La agrupación de vecinos ha calificado la situación actual de «deprimente», señalando que la vegetación silvestre ha invadido el recinto sagrado y cubre tanto los panteones familiares como varias sepulturas infantiles situadas a ras de suelo.
Desde la asociación recuerdan que este espacio posee un gran valor emocional para la práctica totalidad de los habitantes del pueblo, quienes tienen allí enterrados a sus seres queridos.
Cabe reseñar que la continuidad de este camposanto ya estuvo en entredicho en el pasado, cuando la Junta Vecinal procedió a su clausura, una medida que se consiguió revertir gracias a las acciones de protesta impulsadas en su momento por este mismo colectivo.

Preocupación por la imagen exterior ante la llegada de peregrinos
Además del respeto a los difuntos, los vecinos alertan del impacto negativo que esta falta de conservación proyecta sobre el turismo y el Camino de Santiago, ya que el recinto alberga la imagen pétrea del Santiago Peregrino, considerada la más antigua del mundo.
Quejas de los visitantes en el Camino de Santiago
- Sorpresa de los caminantes: Los peregrinos que acuden a fotografiar la histórica escultura preguntan con asombro si el cementerio se encuentra clausurado.
- Falta de mantenimiento: Las quejas vecinales inciden en que la acumulación de maleza no es un problema reciente, sino el resultado de meses de inacción.
- Petición de responsabilidades: La asociación insta a los encargados legales del recinto de Santa Marta de Tera a que no miren para otro lado y ejecuten las labores de desbroce de forma inmediata.
Para dar testimonio de la problemática, la plataforma de vecinos ha difundido una serie de fotografías capturadas esta misma semana que evidencian el crecimiento desmedido de las malas hierbas entre las tumbas.






