La Asociación de Jubilados y Pensionistas ‘La Cabañina’, ubicada en la localidad zamorana de Pobladura del Valle, se ha consolidado como un auténtico pilar social e intergeneracional en la comarca de Benavente y Los Valles. Con más de un centenar de socios y 26 años de trayectoria, este centro abre sus puertas de lunes a domingo para ofrecer un espacio de encuentro, combatir la soledad no deseada y ejercitar la mente a través de talleres innovadores de estimulación cognitiva.
«Lo que pretendemos es intentar reunir a las personas mayores para que no estén solas en casa. La vida es tan corta que tenemos que aprovechar cada minuto para disfrutar», destaca Romualdo Tobía Sánchez, presidente de La Cabañina, quien lidera de forma voluntaria la reactivación del colectivo tras el parón de la pandemia.
Estimulación cognitiva adaptada: tablets y método Meeting Group Center
Uno de los grandes activos actuales de la asociación es el programa de estimulación cognitiva y prevención del deterioro cognitivo leve, desarrollado en colaboración con la Fundación Intras y el apoyo de Fundación «la Caixa».
A diferencia de los talleres tradicionales basados únicamente en papel y lápiz, la iniciativa que imparte el psicólogo Miguel Giménez aplica la metodología internacional Meeting Group Center, originaria de los Países Bajos.
Innovación tecnológica y apoyo emocional
- Actividades significativas: Se abordan conceptos como la planificación de viajes, las fiestas patronales o la llegada de las estaciones para reforzar la orientación a la realidad.
- Uso de tablets: Los participantes utilizan dispositivos digitales para ejercitar las funciones cerebrales, superando la brecha digital rural.
- Trabajo emocional: El proyecto no solo busca frenar el olvido de conceptos elementales, sino abordar de forma directa la soledad no deseada en el medio rural.
Los talleres se celebran los miércoles por la mañana y cuentan con una quincena de participantes de diversas edades y capacidades. Este programa itinerante forma parte de una red que atiende a varios municipios adscritos al CEAS de Benavente, tales como Morales del Rey, Manganeses de la Polvorosa y Castrogonzalo.
Un programa semanal completo y de acceso gratuito
La actividad de La Cabañina no se limita al ámbito sociosanitario. La directiva mantiene el centro abierto todas las tardes del año (en horario estival de 17:30 a 21:00 horas y en invierno de 17:00 a 20:00 horas) para ofrecer alternativas culturales y de ocio a precios simbólicos o totalmente gratuitas para cualquier vecino de la zona:
- Canto y cancionero popular: Los martes y viernes por la tarde, los miembros se reúnen para cantar temas tradicionales seleccionados e impresos por los propios vecinos.
- El tradicional bingo popular: Los domingos por la tarde representan el momento álgido de asistencia semanal. Con cartones a solo 10 céntimos y premios máximos testimoniales, la prioridad absoluta es la convivencia y el entretenimiento colectivo.
- Talleres de pintura y manualidades: Impartidos históricamente por voluntarias de la propia junta directiva, acogiendo incluso a residentes de municipios limítrofes.
- Servicio de bar a precio de coste: Espacio de cafetería de convivencia donde los socios disponen de refrescos, agua o café a precios populares.
Proyecto abierto e intergeneracional en la comarca
Aunque el colectivo nació enfocado en las personas de la tercera edad, no exige estar jubilado ni residir de forma permanente en Pobladura del Valle para participar en sus iniciativas. Personas en activo de entre 50 y 60 años, así como veraneantes o familiares afincados en Madrid o Benavente, forman parte activa de la nómina de socios colaboradores.
Asimismo, durante el periodo festivo y estival, La Cabañina colabora de forma directa con la agenda cultural del municipio organizando certámenes de tiro libre en canasta, torneos tradicionales de rana, penaltis y la ya clásica cata popular de vinos de la tierra, que atrae a visitantes de localidades vecinas como San Adrián del Valle o San Román del Valle.
Entre los planes futuros de la entidad destaca también la posible creación de un club de lectura local para poner a disposición del vecindario una donación particular de más de 3.500 volúmenes de literatura general.






