COMARCA

La Junta entrega las obras de restauración de la iglesia de Grijalba de Vidriales

El dificio del siglo XVI y declarado BIC en 1982 ha visto renovada su cubierta y actuaciones de relieve por importe de 288.256 euros

Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, junto a representante de la empresa Rearasa, técnicos y el párroco suscribieron esta mañana el acta de entrega de las obras de restauración de la iglesia de la Virgen de la Asunción en Grijalba de Vidriales.

Con el acta de recepción de las obras se cumple ahora un año del inicio de las mismas por la empresa especializada como adjudicataria del proyecto por un importe de 288.256 euros financiados por la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta y los Fondos Europeos FEDER.

Las obras de restauración de esta iglesia del siglo XVI, declarada como Bien de Interés Cultural en su categoría de Monumento Histórico en el año 1982, han consistido en la renovación de la cubierta que protege la armadura interior, así como la de la nave de cabecera y de la sacristía. La espadaña ha visto consolidados sus elementos pétreos y reconstrucción del campanario. Se ha intervenido en la restauración de aleros y paramentos exteriores con especial relevancia en la fachada sur donde hace unos años se liberó una edificación adosada que había ocultado parte de esta fachada durante varias décadas del siglo XX como puso de relieve el director de obra, el arquitecto José Manuel Álvarez Cuesta.

Iglesia de Grijalba de Vidriales, fachada Norte

«Lo fundamental ha sido el cambio de la cubierta y teniendo en cuenta el impresionante artesonado se ha hecho una cubierta nueva. Se ha recuperado parte del antiguo solado de piedra y se han mejorado los paramentos, carpintería, etc. El artesonado es realmente magnífico y aunque no era un objeto primordial del proyecto, y debido a que su conservación era buena se ha realizado una intervención que engrandece la visión de la iglesia en general», señala Álvarez Cuesta.

Fachada sur del edificio

El párroco de la iglesia de la Virgen de la Asunción elogiaba la intervención realizada por parte de Cultura y Turismo poniendo de relieve no solo la renovación de la cubierta sino la intervención realizada en el rico artesonado. El presbítero Miguel Hernández viene ya trabajando para que se continúe en una segunda fase con una nueva intervención que afectaría a la restauración del magnífico retablo de la escuela de Gaspar Becerra. «Ha sido una obra muy importante y sobre todo en lo que no se ve, en la renovación del tejado. Nos queda actuar en el retablo que necesita una limpieza y una restauración y estamos en ello, ya que se está elaborando una memoria para ver las necesidades del propio retablo», advertía el párroco Miguel Hernández.

El rico artesonado, armadura de madera de mediados del siglo XVI

Alcance de la intervención de obra

Se ha procedido a la restauración/reconstrucción de cubiertas y reparación total de armadura de la nave. Del mismo modo, a la restauración de paramentos exteriores, coronación de muros y aleros. Otro tanto en la eliminación de pavimento interior y reposición de piezas deterioradas o perdidas del solado histórico.

Se ha restaurado la techumbre y volumen de la sacristía, así como la eliminación en general de revestimientos interiores no adecuados. Se ha procedido a la adecuación de la accesibilidad del acceso norte practicando una rampa.

La intervención de las obras ha supuesto la dignificación del espacio cementerial junto a la fachada sur y que antes estaba ocupado por el edificio anejo y fue derribado.

Los trabajos arqueológicos dan a conocer datos de la evolución histórica

Las obras de restauración de la iglesia de Grijalba de Vidriales, dedicada a Nuestra Señora de la Asunción, llevadas a cabo por la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura y Turismo a través de la empresa de restauración de edificios , artesonados y retablos Alonso, S.A. (REARASA), han permitido sacar a la luz con los primeros trabajos de excavacion de varios sondeos diferentes datos sobre la evolución histórica del edificio, Así se ha podido comprobar cómo el solado del interior del templo se ha renovado hasta en cinco ocasiones, según el informe arqueológico de STRATO.

Otro de los indicios de gran interés ha sido el registro de una estructura anterior a la actual iglesia, como se ha podido comprobar en otros dos sondeos. En ellos se han localizado tanto restos de un muro, como un nivel con fragmentos de cerámica de cronología Altomedieval e incluso materiales constructivos de época anterior.

En general se han podido consignar diferentes detalles y aspectos que certifican la evolución histórica de este templo, bien con el análisis de las cubiertas, de los alzados o a través en los diferentes movimientos de tierras objeto de control.

Bajo la cobertura de teja se encontró una capa de arcilla que se extendía como impermeabilizante, bajo esta capa de arcilla una tablazón muy deteriorada y una subestructura de madera de mala calidad constructiva que se apoyaba sobre la techumbre sin ningún tipo de «atado» ni contrarresto de empujes, si bien generaba una pequeña cámara de separación que ha favorecido la ventilación, mejorando la conservación del artesonado.

A medida que se retiraba esta estructura y la tablazón iban apareciendo los artesones que también estaban recubiertos por una gruesa capa de arcilla que pudo darse también como impermeabilizante, aislante, o simplemente para «tapar luces» que aparecieran por el interior.

Armadura de madera de mediados del siglo XVI

La nave de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Grijalba se cubre en toda su extensión con una armadura de madera en blanco con ligeros toques de dorado y quizá policromía en puntos muy concretos. Obra magnífica de mediados del siglo XVI.

Formalmente está compuesta por tres paños, el diseño más característico de la carpintería de lo blanco hispana. Su perfil o estructura, ochavada (es decir, sus extremos se achaflanan pero sin formar un octógono regular), se adapta a la forma rectangular de la nave gracias a la instalación de pechinas triangulares dispuestas en oblicuo en cada uno de sus ángulos. El ochavo propiamente dicho se asienta sobre un potente arrobe, donde se aprecian, al menos, tres aliceres además de una tocadura tallada con hojitas de talla menuda. El almizate, en cuya línea central se dispusieron tres grandes piñas de mocárabes, de perfil octogonal, parcialmente acubadas y doradas, donde son perceptibles los cortes de adarajas, pechinas, pantalones, jairas y patillas.

Desgraciadamemte desconocemos el autor o autores de semejante obra de carpintería, aunque todo apunta que se hubieran movido con cierta soltura en el ámbito leonés. Se ejecutaría previsiblemente en las décadas centrales del siglo del Renacimiento. Teniendo en cuenta el acercamiento cronológico no sería descabellado, por tanto, pensar que la iglesia se concibió desde origen con esta cubierta.

En la sacristía se intervino con la consolidación de muros, recuperación de esquina y recrecido o regularización de muro de cuarcita. Una nueva estructura de cubierta y cobertura de teja. Del mismo modo, se practicó una estructura de cubierta.

El arquitecto Marco Antonio Martín Bailón ha sido el autor del proyecto de restauración y la dirección facultativa ha corrido a cargo de José Manuel Álvarez Cuesta (arquitecto) y de Gonzalo Mateos Baruque (arquitecto técnico). STRATO, el Gabinete de Estudios sobre Patrimonio Histórico y Arqueológico, S.L. se encargó de los trabajos arqueológicos.

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