SANIDAD

La PCR a fondo, la prueba estrella para detectar la covid-19

En esta excepcional época de pandemia estamos aprendiendo numerosos términos médicos que hasta ahora eran para nosotros totalmente desconocidos. Éste es el caso de la PCR, la prueba estrella para detectar la COVID-19, una enfermedad de la que seguro hablaremos a nuestros nietos, como ya algo del pasado y que dominamos.

Pero no nos equivoquemos. La PCR no ha ‘nacido’ con esta pandemia, sino que lleva muchos años entre nosotros, los investigadores ya la empleaban, y sirve para detectar patógenos, aparte de los coronavirus. Eso sí, se ha convertido en la técnica fundamental de diagnóstico en esta pandemia a la hora de detectar la molécula de ARN del coronavirus, su material genético. En la emisión del resultado pueden pasar hasta 48 horas.

De hecho, según recuerda el ISCIII, esta prueba se basa en las características de estabilidad al calor de una enzima polimerasa, cuyo hallazgo y posterior aplicación mereció el Premio Nobel de Medicina, concedido a Kari Mullis y Michael Smith en 1993.

Así, la técnica de ‘Reacción en Cadena de la Polimerasa’ o ‘RT-PCR’ por su siglas en inglés, como es más propio llamarla, detecta el material genético del virus SARS-CoV-2 a partir de las muestras clínicas obtenidas de nuestro cuerpo.

Habitualmente se emplea el exudado o aspirado nasofaríngeo (muestra respiratoria), por el que se introduce en nuestra nariz un palito alargado, «ya que es el que más eficacia ha demostrado», pero también pueden obtenerse muestras, por ejemplo, a partir de nuestra saliva, según revela en una entrevista con Infosalus la doctora María del Mar Tomás, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) y microbióloga e investigadora del Instituto de Investigación Biomédica (INIBIC) del Hospital A Coruña.

«Mediante la PCR se localiza y amplifica un fragmento de material genético que en el caso del coronavirus es una molécula de ARN. Si, tras el análisis en un laboratorio la prueba detecta ARN del virus, el resultado es positivo, y se confirma que esa persona está infectada por el SARS-CoV-2», aclara el ISCIII.

Si la técnica de PCR no detecta el material genético del virus, la persona no estaría infectada; por lo que cuando hay una sospecha clínica importante se debe realizar otra prueba a los días para asegurar que el paciente no está infectado por el virus, precisa la institución de investigación sanitaria.

Por ello, la microbióloga e investigadora incide en que en todos los casos es necesario contar con el contexto que rodea a la posible enfermedad del paciente, así como de pruebas complementarias a la PCR que puedan ayudar en este diagnóstico.

CUÁL ES SU PORCENTAJE DE EFICACIA: TODO DEPENDE

Sobre su eficacia a la hora de detectar la COVID-19, Tomás reconoce que sobre el porcentaje de eficacia se están barajando muchísimas cifras, cuando en esta enfermedad se ha visto que especialmente depende de la semana de infección, aunque también puede ser importante la carga viral del paciente, el método de extracción, así como otras cuestiones más técnicas.

«En esta infección se ha visto que para el porcentaje de eficacia sobre la detección de la enfermedad es muy importante conocer la semana de infección. En la literatura científica se recoge que en la primera semana éste asciende al 75-80%, y luego, en la segunda o tercera semana, puede llegar a bajar hasta un 20%», matiza la investigadora.

Por eso, Tomás prosigue con que, «por prevención», el protocolo establece una primera RT-PCR, y otra repetida a los 2 o 3 días si esta primera es negativa, en caso de haber mantenido un contacto estrecho con un infectado por la COVID-19. «Cada cuerpo humano se encuentra en una fase diferente de infección. Se ha visto que la PCR en los primeros días tras el contacto estrecho con el virus puede dar negativo, al encontrarse el paciente en periodo de incubación, y por eso debe repetirse la prueba a las 48-72 horas, porque ha podido pasar ese periodo y estar ya en la semana de infección», precisa la portavoz de la SEIMC.

Ahora bien, la microbióloga especifica que el hecho de dar positivo en una prueba de RT-PCR no significa necesariamente que la persona aún pueda contagiar: «Hay personas que han superado la enfermedad y siguen dando positivo en el resultado. Esto es así porque en algunos casos, el ARN a partir de ciertos ciclos de amplificación puede tener un ARN residual y puede salir positivo el resultado de la PCR, pero esto no significa reinfección, no es que siga infectado el paciente».

Aquí destaca la importancia de contar con pruebas complementarias a la hora de diagnosticar la enfermedad, en algunos casos más rápidas, y que pueden complementar esa decisión sobre un diagnóstico ante este tipo de escenarios.

«A diferencia de la PCR, los test rápidos no identifican el ARN del virus, sino que detectan, o bien anticuerpos producidos frente al virus utilizando una muestra de sangre, que es otra manera de conocer si el paciente está o ha estado infectado, o bien proteínas del virus (antígenos) presentes en las muestras respiratorias de exudado nasofaríngeo», señala el ISCIII en este punto.

En concreto, la doctora Tomás indica que por ejemplo, los test serológicos, aquellos que analizan a partir de una muestra de sangre si el paciente cuenta con anticuerpos, en caso de encontrar anticuerpos ‘Inmunoglobulina G’, esto indicará que han superado la infección por el nuevo coronavirus, porque estos aparecen cuando ‘se ha ganado’ al agente infeccioso.

 «Por eso es bueno valorar en algunos casos la evolución del paciente, y contar con las PCR, y añadir los test serológicos para ver si hay anticuerpo inmunoglobulina G, que indicarán que se ha pasado la infección», insiste.

También habla la miembro de SEIMC de otras técnicas complementarias a la RT-PCR para la detección de SARS-CoV-2, como la tecnología CRISPR-Cas, más conocida por su utilización para modificar el genoma humano, pero que se ha adaptado para la detección del virus. «Si junto con el ciclo de amplificación o prueba RT-PCR, hay un CRISPR-Cas positivo, esto puede asegurar que el paciente se encuentra en su primera semana de infección, cuando en la clínica es asintomático», aclara Tomás.

«Las RT-PCR son técnicas muy exactas pero que requieren de un tiempo más prolongado para obtener el resultado que otras técnicas más inmediatas. Por eso, la aparición de nuevos métodos diagnósticos complementarios serán de gran utilidad para no colapsar la sanidad, los centros de salud, si bien serán aún necesarias numerosas publicaciones científicas que demuestran su especificidad y validación clínica para afrontar esta infección», indica la doctora Tomás.

 Otras técnicas, como el ‘RT-LAMP’, pueden detectar en menos de una hora, y con una alta eficacia, si una persona está infectada por el nuevo coronavirus, pero el problema es que no hay para todos y por eso están tan protocolizadas. «Por eso cuantas más técnicas puedan aplicarse y éstas sean más rápidas y baratas, mejor, porque así no se saturará el sistema sanitario y ni los laboratorios de microbiología.

En última instancia, la portavoz de la SEIMC pide que a la hora de que una persona se someta a un test diagnóstico de COVID-19 lo haga siguiendo los protocolos establecidos, primero la atención primaria o en el hospital, y donde cuente con una interpretación clínica de sus resultados.

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