
El Ayuntamiento de Benavente ha salido al paso de las acusaciones vertidas por el Grupo Municipal Socialista en relación con el proceso de contratación de las obras de remodelación de la Plaza Virgen de la Vega. A través de un comunicado oficial, el Consistorio ha calificado las críticas de la oposición como «falsedades y manipulación», asegurando que el proyecto ha sido redactado «en tiempo y forma» conforme a las exigencias legales.
Desde la administración local han querido recordar que la elaboración de los proyectos de obra pública corresponde de forma exclusiva a técnicos competentes e independientes. Según recalca el gobierno municipal, son estos profesionales quienes determinan tanto los precios como los plazos de ejecución basándose en criterios de viabilidad y seguridad constructiva.
Por ello, el Ayuntamiento considera «una falta de rigor» que la oposición tilde los plazos de ejecución de «muy ajustados», argumentando que dicha afirmación «desprecia el trabajo de los redactores del proyecto» y recordando que «los plazos los establecen los técnicos cualificados, nunca las decisiones de los responsables políticos».
El Ayuntamiento llegó a incrementar el importe de la obra para adaptar los precios a un mercado inflacionista
Asimismo, el Ayuntamiento ha hecho hincapié en la coyuntura crítica que atraviesa el sector de la construcción a escala nacional, la cual está provocando que cientos de licitaciones queden desiertas en administraciones públicas de toda España debido a la inflación y a la inestabilidad del mercado.
El Consistorio explica que, a pesar de haber sacado a licitación el proyecto en repetidas ocasiones e incluso haber incrementado el presupuesto para adaptar los costes a las continuas subidas del mercado actual, ninguna empresa contratista ha presentado oferta.
«No es de recibo ni es justo que se pretenda instrumentalizar un problema estructural a nivel nacional para tratar de culpabilizar de manera desleal al equipo de gobierno», señala la nota municipal, en la que se acusa al PSOE de mostrar un «desconocimiento del estado real de la contratación pública» y un claro «oportunismo político».
Finalmente, el equipo de gobierno ha reafirmado su compromiso de seguir trabajando «desde la legalidad, el rigor presupuestario y el respeto a los informes técnicos» para llevar a cabo la remodelación de la Plaza Virgen de la Vega.






