
La familia del baloncesto en Castilla y León ha celebrado su tradicional fiesta de fin de temporada. El Espacio La Granja, perteneciente a la Diputación de Valladolid, albergó este viernes 26 de junio la celebración de la XXVI Gala del Baloncesto de Castilla y León, un evento institucional destinado a condecorar los méritos, el rendimiento y la dedicación de los deportistas, técnicos, árbitros, directivos y clubes más destacados de la campaña 2025/2026.
El acto estuvo presidido por Óscar Castañeda, máximo responsable de la Federación de Baloncesto de Castilla y León (FBCyL), quien remarcó que el objetivo de esta cita anual es recompensar públicamente «el enorme mérito de todas aquellas entidades y personas que, con su sacrificio, tesón y talento, contribuyen con sus éxitos a engrandecer el baloncesto de nuestra comunidad».
El cuadro de honor de esta vigesimosexta edición ha dejado un balance muy repartido por las diferentes provincias del mapa autonómico. En el apartado de las canteras, el baloncesto zamorano se apuntó un éxito destacado con el nombramiento de Rubén Hernández Gallardo, jugador del CB Zamora, como el Mejor Jugador Promesa de la región, un galardón que en el apartado femenino se llevó Paula Martínez Hierro, del CB Babieca burgalés.
Los premios principales a los mejores profesionales absolutos de la temporada tuvieron un claro tinte de proyección nacional. La leonesa Alicia Flórez Getino y el vallisoletano Sergio de Larrea Asenjo, ambos formados en la comunidad y con un gran año en las filas del Valencia Basket (en la Liga Femenina y la Liga ACB, respectivamente), fueron coronados como los mejores jugadores del año. Asimismo, la pizarra de Diego Epifanio Cabornero fue distinguida con el premio al Mejor Entrenador gracias a su labor en el Monbus Obradoiro de la máxima categoría masculina.
La gestión interna de los clubes también obtuvo su espacio mediante la mención a Mauro Enrique Martín Nava, del Club Deportivo Spordeporte, como el Mejor Directivo de la comunidad, mientras que el Grupo Noroeste de la Primera División Nacional Femenina se alzó con la Mención Especial a la Mejor Entidad. El estamento arbitral completó las distinciones individuales con el trofeo otorgado a Óscar Hernández de la Fuente como el representante más valorado del Comité Territorial de Árbitros.
La gala concluyó con un reconocimiento corporativo a la propia ciudad anfitriona, Valladolid, que fue declarada de forma oficial como la «Ciudad del Baloncesto en Castilla y León 2026». El evento de la federación contó con el respaldo institucional del Ayuntamiento de Valladolid, la Diputación Provincial, Alimentos de Valladolid, la Milla de Oro del Vino y Bodegas Eresma.






