
Los hechos, que se encuentran bajo una estricta investigación policial, se desencadenaron después de que un autocar realizase una parada en la estación de autobuses de Benavente durante la madrugada del pasado 23 de abril. Según los datos confirmados hasta el momento, la presunta víctima viajaba en un autocar de línea regular con destino a Madrid, procedente de Galicia. Al llegar a la ciudad de Benavente, la mujer decidió abandonar el transporte colectivo. Fue en ese punto del trayecto, según el relato de la denuncia, donde se subió voluntariamente a un vehículo particular.
El coche circulaba en dirección a Mieres (Asturias). Es en el transcurso de ese viaje, o al llegar a la zona asturiana, donde el conductor del vehículo habría cometido presuntamente la agresión sexual y física. Las autoridades han descartado de forma tajante que se produjera un secuestro, como se asegura en un vídeo que circula a través de las redes sociales desde este viernes.
La Guardia Civil busca al presunto agresor
La investigación ha quedado centralizada en la Comandancia de la Guardia Civil de Asturias. Los agentes de la Benemérita trabajan intensamente para identificar al conductor mediante la revisión de cámaras y la toma de declaración a los posibles testigos.






