Hantavirus: qué es, cómo se transmite y cuáles son sus síntomas

Esta enfermedad zoonótica, transmitida por roedores, presenta una alta tasa de letalidad y carece de tratamiento específico

El hantavirus es una enfermedad viral aguda grave causada por virus del género Orthohantavirus. Aunque las noticias recientes sobre brotes en entornos específicos han generado alarma, se trata de una patología que los expertos consideran poco común pero de gran impacto, especialmente en regiones rurales o áreas con presencia de roedores silvestres.

¿Cómo se produce el contagio del hantavirus?

La infección por hantavirus se adquiere principalmente a través de la basuraleza o el contacto con el entorno de roedores infectados. Estos animales eliminan el virus a través de su orina, heces y saliva. Los humanos suelen contraer la enfermedad mediante:

  • Inhalación: Es la vía más frecuente. Ocurre al respirar aire contaminado por partículas virales que se han desprendido de las excretas secas de los roedores (por ejemplo, al limpiar graneros o casas cerradas).
  • Contacto directo: Al tocar roedores o sus desechos y luego llevarse las manos a los ojos, nariz o boca.
  • Mordeduras o arañazos: Aunque es poco habitual, un ataque de un roedor infectado puede transmitir el patógeno.

¿Existe la transmisión entre personas?

Si bien la inmensa mayoría de los casos son zoonóticos, se han documentado eventos aislados de transmisión interhumana, específicamente con la cepa del virus Andes en Argentina y Chile. No obstante, estos casos son excepcionales y requieren un contacto estrecho y prolongado con una persona infectada.

Síntomas y evolución de la enfermedad

El periodo de incubación del hantavirus suele oscilar entre una y hasta ocho semanas. La enfermedad se manifiesta principalmente a través de dos cuadros clínicos:

1. Síndrome Pulmonar por Hantavirus (SPH)

Es el más común en el continente americano. Comienza como una gripe común: fiebre, dolores musculares (mialgias), cefaleas y náuseas. Sin embargo, a los pocos días evoluciona hacia una dificultad respiratoria grave (distrés), bajada peligrosa de la tensión arterial y fallo cardiopulmonar.

2. Fiebre Hemorrágica con Síndrome Renal (FHSR)

Más frecuente en Europa y Asia. Además de la fiebre inicial, afecta a la función renal y puede provocar hemorragias internas graves.

Desde fuentes oficiales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) se advierte que la tasa de letalidad es muy alta, rondando el 25% de media, pudiendo llegar al 32% en determinadas cepas.

Prevención y falta de tratamiento específico

A día de hoy, no existe una vacuna ni un tratamiento antiviral específico para combatir el hantavirus. El manejo médico se centra en el soporte vital del paciente en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), mediante asistencia respiratoria mecánica.

Por ello, la prevención es la herramienta más eficaz:

  • Ventilar espacios: Antes de entrar en lugares que han estado cerrados mucho tiempo, ventilar al menos 30 minutos.
  • Higiene profunda: Limpiar superficies con agua y lejía antes de barrer para evitar que el polvo se eleve.
  • Control de roedores: Mantener la basura enterrada o en recipientes cerrados y evitar nidos cerca de las viviendas.

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