
El trágico suceso ocurrido en el embalse de Ricobayo, donde un varón perdió la vida por ahogamiento el pasado fin de semana, ha encendido las alarmas de las autoridades autonómicas. La Junta de Castilla y León ha hecho una llamada urgente a la responsabilidad ciudadana ante el aumento de las temperaturas. Las zonas acuáticas naturales carecen habitualmente de equipos de salvamento activos.
La vicepresidenta segunda de la administración regional, Isabel Blanco, insistió en que los ríos, pantanos y el propio embalse de Ricobayo presentan condiciones físicas muy variables. Las corrientes subterráneas imprevistas y los cambios bruscos de profundidad suponen un riesgo severo para los bañistas que buscan alivio frente a la actual ola de calor.
Las conductas imprudentes multiplican los accidentes en el medio rural durante el periodo estival. Por ello, la institución solicita especial atención para proteger a colectivos vulnerables como niños y personas de avanzada edad. Asimismo, se pide cautela de cara a las tradicionales hogueras de la próxima noche de San Juan.
Repunte de rescates e inversión en alta tecnología
El Centro Coordinador de Emergencias ha registrado un notable incremento de la siniestralidad en la comunidad autónoma. Las incidencias anuales gestionadas escalaron de las 1.045 llamadas en 2022 hasta alcanzar las 1.407 durante el último ejercicio. El pasado fin de semana se completaron doce rescates complejos en entornos de montaña y cuevas.
Ante esta realidad, el Ejecutivo autonómico reforzará los recursos de la Unidad de Apoyo Logístico en Emergencias (UALE) y el Grupo de Rescate y Salvamento.
Nuevos medios técnicos para protección civil
- Vehículos de mando: Compra de once unidades móviles logísticas ‘Apolo’ por valor de 4,2 millones de euros distribuidas por las provincias.
- Unidad Fénix: Inversión de 218.000 euros en tres aeronaves no tripuladas (drones) y la capacitación técnica de 19 pilotos oficiales.
- Puestos avanzados: Activación de un segundo Puesto de Mando Avanzado tras desembolsar más de un millón de euros.
Un segundo helicóptero con médico integrado
Para optimizar los tiempos de respuesta, se encuentra en fase de licitación un segundo helicóptero de rescate con un presupuesto de 2,5 millones de euros. Este aparato contará de manera fija con un profesional sanitario dentro del equipo de intervención aérea.
Los estudios de la Agencia de Protección Civil y Emergencias justifican esta dotación médica. El 75 % de los afectados requirió asistencia médica inmediata en el lugar del siniestro y en el 53 % de los casos la presencia del facultativo a bordo resultó completamente imprescindible.






