
La esperada corrida de toros en Zamora de este sábado 27 de junio se presenta como uno de los máximos alicientes de la feria taurina. El coso de la ciudad del Duero recupera la terna y el hierro charro que conquistaron una histórica doble puerta grande la temporada pasada. El criador Moisés Fraile afronta la cita con la confianza de repetir el rotundo éxito del año anterior.
El propietario de la prestigiosa divisa salmantina de El Pilar no oculta su enorme ilusión ante este importante compromiso. La gestión de la empresa taurina Tauroemoción ha apostado sobre seguro de cara al primer festejo de abono del ciclo de San Pedro.
«Confiamos en que salga igual que el año pasado, cuando vivimos un gran espectáculo», ha manifestado públicamente el ganadero salmantino. La expectación entre los aficionados es muy elevada al volver a reunir a tres espadas que atraviesan un momento profesional extraordinario.
Un encaste con trapío y las máximas garantías de bravura
La exigencia del coso de la capital zamorana se sitúa un escalón por encima de la media de las plazas de segunda categoría. Por este motivo, la propiedad de la vacada charra ha reseñado un encierro armónico, serio y fiel a las hechuras tradicionales de la casa.
Los ejemplares seleccionados para el sábado proceden del encaste Juan Pedro Domecq y Díez, vía ganadería de Aldeanueva.
Emilio de Justo, Borja Jiménez y Diosleguarde repiten la terna
El público ha acogido con excelentes datos en los canales de venta una combinación de toreros que aúna madurez, frescura y pundonor. El extremeño Emilio de Justo capitaneará un cartel en el que Borja Jiménez y el salmantino Manuel Diosleguarde saldrán decididos a por el triunfo.






