
El Ayuntamiento de Benavente ha escenificado la unidad de sus fuerzas políticas en favor de los derechos humanos y la diversidad. Los grupos municipales del Partido Popular, el Partido Socialista e Izquierda Unida se han adherido de forma unánime a la Declaración Institucional redactada por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) con motivo del Día Internacional del Orgullo LGTBI, que se celebra en todo el mundo cada 28 de junio.
Como principal acto simbólico y visual dentro de esta conmemoración, la Plaza Mayor de Benavente se iluminará durante el fin de semana con la gama cromática de la bandera arcoíris, el emblema internacional de la comunidad. Con este gesto, la administración local busca dar una visibilidad destacada a las reivindicaciones del colectivo y reafirmar su compromiso público con la igualdad real de la ciudadanía, promoviendo una convivencia democrática que tenga como pilares básicos el respeto mutuo, la libertad individual y la dignidad de las personas.
La declaración de la FEMP a la que se suma Benavente este 2026 enfatiza el papel crucial que desempeñan los ayuntamientos y las administraciones locales para configurar pueblos y ciudades como «espacios seguros», libres de violencia y donde cualquier vecino pueda desarrollar de manera autónoma su proyecto de vida sin temor a la discriminación.
A pesar de los importantes logros legislativos y sociales alcanzados en España a lo largo de las últimas décadas, el texto suscrito por los grupos municipales reconoce que todavía persisten focos de desigualdad y agresiones. Para dar respuesta a estas situaciones, el manifiesto institucional fija una hoja de ruta centrada en cuatro ejes de acción municipal inmediata: la puesta en marcha de campañas de sensibilización educativa, el desarrollo de protocolos locales de atención a las víctimas de la intolerancia, la formación específica del funcionariado del ayuntamiento en diversidad de género y la erradicación de los discursos de odio en el espacio público.
El documento concluye recordando que el amparo y la protección de los derechos de las personas LGTBI «no responde a una cuestión ideológica», sino a un imperativo ético y a un compromiso democrático con la cohesión social, rindiendo de igual forma un homenaje explícito a los activistas que durante generaciones lucharon frente a la persecución y el silencio.






