
El repentino apagón en Benavente registrado este miércoles alrededor de las 5:30 horas de la madrugada ha dejado sin suministro eléctrico, cobertura telefónica e internet a miles de vecinos. El corte de luz generalizado afectó de forma simultánea a los repetidores de telefonía de la comarca, provocando un aislamiento digital inmediato. Aunque el servicio eléctrico se restableció en apenas 5 minutos en la mayor parte del casco urbano, las conexiones de internet en las casas y el wifi doméstico sufrieron algunos retrasos para recuperar la normalidad.
Un apagón en Benavente que desconectó el centro y los barrios
El incidente se produjo en un horario de mínimo consumo, pero alteró el descanso de quienes se encontraban despiertos.
La falta de corriente afectó inmediatamente a los nodos de telecomunicaciones locales. Durante esos minutos iniciales, los teléfonos móviles de los usuarios se quedaron completamente «sin servicio», impidiendo llamadas de emergencia y conexiones de datos móviles a través de la red local.
El lento regreso de la fibra óptica a los hogares
Mientras que el fluido eléctrico regresó de forma casi instantánea gracias a los sistemas de reenganche automático, el verdadero dolor de cabeza llegó con el internet fijo. Las líneas de fibra óptica de operadores principales tardaron algo más de tiempo en sincronizar y estabilizar la señal en los domicilios particulares.
¿Por qué tarda más en volver el internet de las casas?
Cuando ocurre un microcorte o un apagón de esta envergadura, los equipos centrales de distribución (OLT) deben reiniciarse y gestionar miles de peticiones de conexión simultáneas. Esto satura temporalmente el ancho de banda de acceso hasta que cada router doméstico vuelve a obtener una dirección IP válida.






