
El histórico pase de la selección de España a la gran final del Mundial 2026 se ha celebrado con una enorme euforia en todas las calles de Benavente. Tras imponerse con solvencia por 2-0 a la todopoderosa Francia de Kylian Mbappé, los aficionados benaventanos no tardaron en salir a festejar una hazaña deportiva que sitúa a la Roja a un solo paso de la gloria dieciséis años después.
La tarde de este martes mantuvo en vilo a miles de vecinos que llenaron las terrazas, bares y plazas de la ciudad para seguir el vibrante encuentro disputado en Dallas. La tensión inicial dio paso a una explosión de alegría colectiva en Benavente cuando las cosas comenzaron a ponerse de cara para el combinado nacional dirigido por Luis de la Fuente.
El extremo de la Real Sociedad, Mikel Oyarzabal, fue el encargado de abrir el marcador en el minuto 22 al transformar con una sangre fría impecable un penalti provocado por el joven Lamine Yamal. Con este tanto, Oyarzabal iguala el registro histórico de cinco goles en una sola cita mundialista de leyendas como Emilio Butragueño y David Villa.
Pedro Porro desata la locura con un gol para la historia
En la segunda mitad, lejos de replegarse ante el empuje francés, la selección española continuó gobernando el partido bajo la batuta de un extraordinario centro del campo liderado por Rodri y Fabián Ruiz.
La sentencia definitiva llegó en el minuto 57 con una jugada de tiralíneas. Fue en ese momento cuando Pedro Porro inició una pared milimétrica con Dani Olmo en la frontal. El lateral atacó el espacio libre con velocidad y batió a Maignan con una definición de delantero centro para poner el definitivo 2-0.
El golazo del defensor desató los gritos de júbilo y los abrazos en todos los puntos de encuentro de nuestra ciudad, asegurando una noche mágica que ya forma parte de la memoria colectiva del deporte nacional.
Unai Simón y una defensa de hierro
En los últimos compases del encuentro, la defensa española demostró por qué es un bloque prácticamente impenetrable. El guardameta Unai Simón detuvo las acometidas finales de una Francia desquiciada, mientras que el zaguero Cucurella desbarató la ocasión más clara del conjunto galo en las botas de Mbappé.
Con este triunfo histórico, Luis de la Fuente eleva su increíble racha a 25 partidos invicto en grandes torneos internacionales. La Roja viaja ahora hacia Nueva Jersey, donde buscará coronarse campeona del mundo por segunda vez en su historia.
Benavente prepara el despliegue para la cita del próximo domingo, en la que se espera que la ciudad se vista por completo de rojo para empujar al equipo nacional hacia la tan ansiada segunda estrella dorada.






