
El Pleno de Benavente ha blindado su estabilidad económica y el futuro de sus inversiones tras aprobar modificaciones de crédito por más de 800.000 euros procedentes del remanente de tesorería. En una sesión ordinaria marcada por la extrema tensión, el equipo de gobierno del Partido Popular logró desmontar la estrategia de bloqueo de la oposición, que intentó sembrar dudas aireando informes de reparos técnicos. La jornada, que incluso vivió un surrealista parón por la irrupción de un moscardón, descarriló en el bloque político cuando la alcaldesa, Beatriz Asensio, se vio obligada a exigir el orden tras recibir graves insultos fuera de micrófono por parte de un concejal socialista.
Gestión eficiente: 800.000 euros para el futuro de Benavente
El área económica centró el primer gran asalto del debate ordinario. El equipo de gobierno liderado por el Partido Popular validó una inyección económica vital de más de 800.000 euros. Estos fondos irán destinados de forma directa a proyectos clave de desarrollo urbano e infraestructuras. El concejal de Hacienda, José Manuel Salvador, defendió la solvencia y la transparencia de la gestión del actual ejecutivo local.
«Si hoy podemos plantear todo esto es porque detrás hay una buena gestión económica de este equipo de gobierno… Y lo hacemos sin recurrir a nuevos préstamos, que es lo que hacen ustedes año tras año«, argumentó con firmeza José Manuel Salvador.
La oposición, encabezada por el PSOE e Izquierda Unida, intentó paralizar la aprobación formal utilizando como arma política una serie de reparos y omisiones de fiscalización rutinarias notificadas por la intervención. Desde el grupo municipal de IU se llegó a hablar de «vicios de nulidad» en los expedientes para sembrar la alarma social entre los vecinos.
Desmontando el intento de bloqueo al Polígono Industrial
La portavoz del grupo socialista, Patricia Martín, elevó el tono de la crítica acusando al equipo de gobierno de «vaciar las arcas» y de restarle transparencia a las comisiones informativas, sugiriendo que la falta de documentación ponía en peligro el desarrollo del Polígono Industrial Puerta del Noroeste, un proyecto estratégico para el empleo en toda la comarca de Benavente y Los Valles.
La réplica de la alcaldía fue inmediata y demoledora para la estrategia de la oposición. La regidora demostró que la supuesta falta de información era una maniobra de mala fe. Aclaró que los socialistas prefirieron guardar silencio administrativo para intentar impugnar los órganos colegiados en lugar de descolgar el teléfono para solicitar de manera profesional los documentos, un proceder constructivo que sí realizó el portavoz de Izquierda Unida.
Tras el intenso debate, la solvencia del proyecto económico del Partido Popular se impuso. Las modificaciones de crédito salieron adelante con 9 votos a favor (PP y Vox) frente a los 7 votos en contra de la oposición (PSOE e IU), garantizando que las inversiones previstas no queden congeladas por el bloqueo político.
Tensión intolerable en el salón de plenos: insultos al acta
La sesión de este mes de mayo de 2026 será recordada como una de las más broncas de la legislatura. Tras un breve y surrealista parón provocado por un insecto en el estrado que la presidenta resolvió con naturalidad («no vamos a parar el pleno por un moscardón«, zanjó), el debate político derivó hacia una preocupante falta de respeto institucional por parte de la bancada de la izquierda.
El detonante fue la denuncia del equipo de gobierno respecto al «sanchismo importado» que los representantes locales intentan aplicar en el municipio para desviar la atención de los problemas nacionales. Ante estos argumentos, el nerviosismo se apoderó de la oposición y se profirieron descalificaciones personales de extrema gravedad fuera de micrófono hacia los miembros del ejecutivo.
La alcaldesa Beatriz Asensio reaccionó con la máxima severidad penalizando la actitud del concejal socialista Marcos Valtueña. La regidora detuvo el transcurso del debate para que constaran formalmente en el acta de la sesión los insultos proscritos recibidos tanto por ella misma como por el edil de Hacienda. Con el principio de autoridad restablecido y tras una llamada al orden fulminante, el gobierno local afeó que la oposición pierda las formas pleno tras pleno en lugar de confrontar proyectos de manera democrática.
El Partido Popular ejerce de cordón de moderación frente a las mociones
El apartado destinado a debatir las mociones presentadas por los diferentes grupos políticos volvió a certificar el papel de responsabilidad institucional del Partido Popular, que actuó como un auténtico freno frente a la crispación y los debates identitarios que no competen a la gestión municipal de Benavente.
El grupo municipal Vox llevó a la sesión dos polémicas propuestas de tinte estatal enfocadas en la inmigración irregular y la exigencia de una «prioridad nacional» en las ayudas públicas. El debate provocó un cruce radical de reproches entre los extremos de la corporación. Mientras el concejal de Vox, Eugenio Blanco, alertaba de una supuesta saturación en los servicios sociales de atención al padrón, la izquierda calificó la iniciativa de «anticonstitucional y racista», llegando el portavoz de IU a tildarla verbalmente de «prioridad nazi-onal».
Frente al ambiente de crispación y las risas de la bancada socialista, el Partido Popular impuso la cordura institucional. Los populares recordaron que el Ayuntamiento defiende firmemente una inmigración ordenada, pero rechazaron participar en debates de política general que solo buscan dividir a la sociedad local. Ambas mociones de Vox cayeron definitivamente gracias a las 8 abstenciones clave del PP.
Por criterios de estricta prudencia técnica y jurídica, el equipo de gobierno también desestimó las urgencias de las dos propuestas presentadas por el PSOE:
- Moción sobre Incendios Forestales: Los socialistas exigían de manera extemporánea que la Junta de Castilla y León asumiera el 100% de la selvicultura preventiva local. Fue rechazada con 9 abstenciones del bloque de gobierno.
- Moción sobre Patinetes Eléctricos: El PSOE pedía redactar una ordenanza restrictiva tras un reciente accidente en la Avenida del Ferial. La urgencia no prosperó al aclararse que la Policía Local de Benavente ya opera de forma profesional aplicando con éxito la normativa estatal de la Dirección General de Tráfico (DGT).
Lección de empatía humana ante un ataque personal por motivos de salud
El cierre de la sesión ordinaria deparó un duro y emotivo cara a cara en el turno de ruegos y preguntas. La portavoz socialista intentó utilizar políticamente un decreto técnico de avocación de competencias para cuestionar públicamente la labor del concejal de Fiestas y Turismo, Alberto Lorenzo, quien se encuentra recuperándose de una compleja intervención médica.
La alcaldesa tachó de intolerable la maniobra del PSOE, acusando a su portavoz de una absoluta falta de empatía y de bajeza moral por fiscalizar la baja de un compañero para hacer política de partido. Beatriz Asensio ensalzó el ejemplo y el compromiso del concejal afectado, quien a pesar de su situación de salud ha seguido coordinando de manera voluntaria sus áreas de gestión para que Benavente no se detenga.
Con este rotundo cierre en defensa de los trabajadores públicos y la estabilidad institucional garantizada gracias al paquete de inversión aprobado, el ejecutivo local zanja un pleno de máxima exigencia demostrando que la solvencia económica y el respeto democrático siguen gobernando el municipio.






