
La Carretera del Caracol vuelve a encender el debate político en la ciudad tras la finalización de sus obras de mejora integral. El equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Benavente ha salido al paso de las críticas vertidas por el concejal de Izquierda Unida, Manuel Burón, quien cuestionó la legalidad de los trabajos alegando que el vial no pertenece al inventario municipal. Desde el Consistorio han calificado estas declaraciones de «demagógicas» y han exhibido un certificado de la Secretaría Municipal que acredita formalmente la titularidad pública de los terrenos.
El histórico de mantenimiento que contradice a Izquierda Unida
La respuesta municipal saca a la luz los antecedentes administrativos de la vía para afear la postura del representante de la oposición. El equipo de Gobierno tilda de «llamativo» que el edil de IU critique la inversión actual cuando, durante su etapa en el Gobierno local, el propio Ayuntamiento gestionó y ejecutó labores de conservación en la Carretera del Caracol.
Específicamente, las actas municipales constatan que en el año 2018 se acometieron diversas tareas de bacheo del firme asfáltico en este sector. En aquellas fechas, el propio Manuel Burón llegó a publicitar los trabajos mediante fotografías en la zona afectada. Asimismo, operarios vinculados al área de Medio Ambiente —de la cual el concejal era el máximo responsable político— asumieron de forma directa las tareas de desbroce y limpieza de las cunetas perimetrales.
La diferencia principal frente al pasado, defienden desde las concejalías delegadas del Consistorio benaventano, radica en el alcance del proyecto. Mientras que en mandatos anteriores las intervenciones se limitaron a parches provisionales de mantenimiento básico, en esta ocasión se ha optado por una actuación integral y urbanización completa que solventa de forma definitiva las deficiencias estructurales de la calzada.
Inversiones cruzadas: el albergue de peregrinos y la Nave Roja
El cruce de reproches sobre el destino prioritario del presupuesto de infraestructuras ha elevado la tensión en el Ayuntamiento. Ante los reproches de Izquierda Unida sobre si los fondos empleados en la Carretera del Caracol debieron desviarse a calles más céntricas del municipio, el ejecutivo local ha recordado varias intervenciones polémicas del pasado que contaron con el visto bueno del concejal de la oposición.
El equipo de Gobierno ha puesto como ejemplo la remodelación de la emblemática «Nave Roja» y la dotación presupuestaria destinada al albergue de peregrinos de la ciudad. Dos infraestructuras cuyo suelo e inmuebles no forman parte del patrimonio del Ayuntamiento, sino que pertenecen formalmente al organismo estatal ADIF (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias).
«Nuestra responsabilidad es atender las necesidades de la ciudad allí donde existan y ejecutar las actuaciones beneficiosas para el interés general», subrayan fuentes municipales.
El comunicado institucional eleva el tono al recordar de forma directa los costes de representación de los cargos públicos. El Ayuntamiento apunta que, bajo la lógica argumental de la oposición, los más de 250.000 euros destinados a abonar las retribuciones salariales de Manuel Burón durante sus ocho años dentro del anterior Gobierno local también podrían haberse reorientado a otras inversiones urgentes en los barrios periféricos.






