REGIONAL

La actividad de la Junta durante la segunda mitad del año pasado se centró en paliar los efectos de los grandes incendios para las personas de los pueblos afectados

La delegada territorial ha destacado el trabajo y la profesionalidad de todos los empleados públicos de la Junta en Zamora, con especial mención a todo el operativo de incendios por su implicación y esfuerzo en las tareas de extinción.

La delegada territorial, Leticia García, ha comparecido esta mañana en la Comisión de la Presidencia de las Cortes de Castilla y León para presentar la memoria de actuaciones de la Delegación Territorial de Zamora durante el año 2022. En su exposición ha desgranado lo más importante de cada una de las unidades que conforman la Junta de Castilla y León en Zamora, con una especial atención a los incendios forestales acaecidos en junio y julio, concretamente en este último con un trágico balance de cuatro fallecidos, entre ellos, un trabajador del propio operativo de extinción de la Junta de Castilla y León.

En primer lugar, Leticia García, que accedió a este puesto en el mes de diciembre del año pasado en sustitución de Clara San Damián, ha realizado una mención expresa en recuerdo del compañero fallecido en acto de servicio, Daniel Gullón, y para las otras personas que perdieron la vida como consecuencia del segundo gran incendio del año pasado, el 17 de julio. Asimismo, ha destacado el trabajo y la profesionalidad de todos los empleados públicos de la Junta en Zamora, con especial mención a todo el operativo de incendios por su implicación, profesionalidad y esfuerzo en las tareas de extinción del año pasado, concretamente destacar el trabajo en los dos grandes incendios que asolaron nuestra provincia, el denominado Sierra de la Culebra, acaecido el 15 de junio, y el de Losacio, ocurrido el 17 de julio.

El 65,9 % de los 310 incendios que se produjeron en la provincia de Zamora a lo largo de 2022 fueron conatos, es decir, no superaron la superficie de 1 hectárea, lo que da una idea de la celeridad y profesionalidad con la que siempre actúa el operativo. Sin embargo, el aparato eléctrico de la tormenta que se desencadenó el 15 de junio dio lugar a 14 incendios simultáneos, que fueron en su mayor parte extinguidos. No pudo ser así, en el caso de los incendios registrados en zonas de pinar de los términos municipales de Ferreras de Abajo, Ferreras de Arriba y Sarracín de Aliste.

Las condiciones ambientales pusieron los incendios más allá de la capacidad de extinción durante muchas horas tanto en el de junio, como en el fuego del 17 de julio. Los medios humanos y técnicos dedicados superaron con mucho cualquier operativo de extinción pasado llegando a las 537 personas diarias en algunos momentos y el desalojo de 24 localidades en el incendio de la Sierra de la Culebra y 33 en el de Losacio, que calcinaron más de 56.000 hectáreas (24.737 ha. en el de la Sierra de la Culebra y 31.473 ha. en el incendio de Losacio). Pese al enorme esfuerzo que, aunque minimizó los daños, no pudo evitar los efectos más trágicos, sobre todo por las cuatro personas que perdieron la vida, todas ellas en el incendio de Losacio.

Además, Leticia García resaltó la implicación y el compromiso de toda la sociedad zamorana que, de una manera u otra, contribuyó a paliar los graves efectos de estos devastadores incendios tanto desde las propias administraciones y asociaciones, como a nivel particular de muchas personas.

En cuanto a la respuesta de la Junta, hay que decir que, según manifestó la delegada en su intervención, una vez finalizadas las tareas de extinción de los distintos fuegos y el realojo de los evacuados, se realizó un gran esfuerzo transversal en la mayor parte de los servicios de la administración regional en la provincia por parte de todos los empleados públicos, con acciones como la alimentación de la ganadería, reparación de viviendas, abastecimiento de aguas y otros muchos que fue relatando dentro de los correspondientes bloques de actuación.

La delegada desglosó detalladamente las actuaciones de Medio Ambiente para paliar los efectos de esos grandes incendios como, por citar algunos, las órdenes que obligaron a la extracción de la madera de pino quemada en los incendios del pasado verano, y cuatro subastas que han recaudado para la gestión forestal de los propios ayuntamientos más de 22 millones de euros.

Asimismo, se levantó la suspensión para el aprovechamiento de pastos y caza en las zonas asoladas por el fuego; se realizaron actuaciones de emergencias  en los montes con aportación del Gobierno Central y también del Autonómico, ejecutadas por personal de las administración regional; la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de la Junta (SOMACYL) realizó de forma inmediata 14 acondicionamientos de captaciones, 11 sondeos y la instalación de 3 ETAP, así como se intensificaron desde el servicio de sanidad los controles de agua potable de los 34 pueblos afectados.

Por otra parte, la Dirección General de Vivienda tramitó en primera instancia cinco órdenes de emergencia para hacer frente a los daños en viviendas, menaje y edificaciones complementarias en 5 localidades (Otero de Bodas, Junquera de Tera, Villardeciervos, Villar de Farfón y Ferreras de Abajo) y, posteriormente, otras 3 (Olmillos de Castro, Santibáñez de Tera y Losacio) para obras de desescombro y consolidación.

Los agricultores, ganaderos y apicultores recibieron alimento de emergencia y abastecimiento de agua para el ganado, así como posteriormente ayudas directas para los agricultores que vieron sus cosechas afectadas por el fuego.

Además, desde la Consejería de Economía y Hacienda, a través del Instituto para la Competitividad Empresarial (ICE), concedió ayudas a fondo perdido por importe de 5.000 euros a las empresas de la zona afectadas por los incendios, casi un centenar. A su vez, la Junta estableció otra línea de subvención para la creación de nuevas empresas, que han podido alcanzar hasta un 100% y otra convocatoria para inversiones productivas de empresas ya en funcionamiento que establecían la cuantía hasta el 40%. También desde Turismo se han concedido ayudas para rehabilitación del patrimonio cultural y etnográfico de los pueblos afectados por estos incendios, proyectos de restauración que han puesto en valor elementos representativos de sus señas de identidad.

La actividad de la Junta de Castilla y León durante el año pasado supuso un esfuerzo extra en los trabajos de la segunda mitad del año a causa de los grandes incendios pero el trabajo ordinario siguió su curso con importantes proyectos para la provincia como la implantación total de bono rural, las nuevas depuradoras o restauración de escombreras, conservación de carreteras, la apertura del nuevo centro de salud Parada del Molino en la capital o la tramitación de expedientes tan importantes para las personas como las ayudas de Servicios Sociales a la Dependencia, empleo, empresas o a la vivienda, por citar algunos.

Finalmente, la delegada territorial ha señalado que su comparecencia es una manera más de rendir cuentas, de gestionar de una manera transparente, como denominador común de la acción del gobierno que preside Alfonso Fernández Mañueco, destacando que, todos los recursos de los que se dispone se gestionan en aras de mejorar la calidad de vida de los zamoranos con el trabajo y profesionalidad de todos y cada uno de los empleados públicos de la Junta de Castilla y León.

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