Agentes del Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) del Subsector de Tráfico de la Comandancia de la Guardia Civil de Zamora han investigado formalmente a un conductor como presunto autor de un delito contra la seguridad vial por conducción temeraria, al haber generado un peligro concreto y real para la vida e integridad física de otros usuarios de la vía.
Los hechos ocurrieron pasadas las 20:45 horas del pasado domingo 28 de junio de 2026 en la carretera N-122 (que une Zaragoza con la frontera portuguesa), en el tramo conocido como «El Puerto», situado entre los kilómetros 465 y 468. Un matrimonio que regresaba a su domicilio tras pasar la tarde en el área fluvial de Ricobayo fue adelantado de manera incorrecta por una furgoneta, cuyo conductor se vio obligado a reincorporarse de forma brusca a su carril para evitar una colisión frontal con un vehículo que circulaba en sentido contrario.
De una advertencia al acoso continuado
Ante el evidente peligro de la maniobra, el conductor afectado recriminó la acción efectuando una ráfaga de luces de largo alcance. A partir de ese momento, el conductor de la furgoneta reaccionó de manera agresiva e inició un acoso vial continuado. Durante el trayecto, realizó frenadas bruscas e inesperadas para obligar a frenar al coche que le seguía, no respetó la distancia de seguridad, invadió parcialmente el carril contrario y ejecutó adelantamientos en tramos prohibidos con escasa o nula visibilidad.
El vídeo grabado por la acompañante, clave en la identificación
Ante la gravedad de la situación, los afectados acudieron a las dependencias de la Guardia Civil de Zamora para interponer la denuncia correspondiente, aportando como prueba un vídeo grabado con el teléfono móvil por la acompañante durante la persecución. Gracias a las indagaciones del GIAT y al análisis del material audiovisual, los agentes lograron localizar e identificar esta semana al presunto autor de los hechos.
Penas a las que se enfrenta y consejos ante la violencia vial
El delito de conducción temeraria se encuentra regulado en los artículos 380 y 381 del Código Penal. En este caso, al manifestarse un desprecio consciente por la vida de los demás mediante la modalidad agravada del artículo 381, el acusado podría enfrentarse a penas de 2 a 5 años de prisión, multa de 12 a 24 meses y la privación del carné de conducir por un periodo de entre 6 y 10 años.
La Guardia Civil recuerda que la violencia vial abarca conductas insolidarias como frenar bruscamente, obstaculizar el paso o pegarse a otros vehículos sin distancia de seguridad. Ante estos casos, se aconseja no encararse ni responder a las provocaciones, alejarse del agresor lo antes posible y denunciar facilitando la matrícula, la hora y el punto kilométrico a través del teléfono 062 o de la aplicación AlertCops.






