
La Rosaleda de La Mota en Benavente ya está abierta al público tras culminar los esperados trabajos de acondicionamiento y mejora paisajística. Este icónico rincón, ubicado en el corazón de la ciudad y junto al histórico Parador de Turismo, ha permanecido cerrado para acometer una profunda renovación de sus paseos, parterres y sistemas de riego. El resultado es un espacio completamente accesible que busca potenciar el turismo local y devolver a los benaventanos uno de sus entornos naturales y fotogénicos más queridos.
Un lavado de cara necesario para el pulmón verde de Benavente
Los trabajos ejecutados en los Jardines de La Mota han respondido a una demanda histórica de los vecinos de la dotación. El paso del tiempo y las inclemencias meteorológicas habían deteriorado los accesos interiores del recinto floral.
Las obras han incluido la reposición de pavimentos dañados y el rediseño de los arcos metálicos que guían a las rosas trepadoras. El objetivo prioritario era garantizar la seguridad de los viandantes sin alterar la esencia romántica del parque.
Además, se ha instalado un nuevo sistema de riego por goteo automatizado. Esta mejora técnica optimizará el consumo de agua en épocas de sequía estival, un paso clave alineado con las normativas de sostenibilidad que exige la Junta de Castilla y León.
Un espacio con historia viva en el corazón de los benaventanos
Hablar de la Rosaleda es hablar de la infancia de muchas generaciones de la comarca de Benavente y Los Valles. Este recinto ha sido tradicionalmente el escenario elegido para reportajes fotográficos de bodas, comuniones y eventos familiares de relevancia local.
Con esta reapertura, se hace un llamamiento al civismo y a la responsabilidad ciudadana. Se recuerda la prohibición de arrancar flores o acceder a las zonas acotadas de plantación joven para evitar retrasar el correcto enraizamiento de los nuevos brotes.









