
La piscina fluvial de Porto ha recuperado este jueves parte de su imagen gracias a la respuesta de los vecinos, que participaron en una jornada de voluntariado organizada por el Ayuntamiento para retirar las cenizas y el lodo acumulados tras el incendio que afectó al municipio el pasado año y la posterior riada.
La convocatoria reunió a voluntarios desde primera hora de la mañana en Verorríu, donde comenzaron los trabajos de limpieza con el objetivo de que la instalación pueda volver a utilizarse cuanto antes, en plena época estival.
El Ayuntamiento había solicitado previamente ayuda tanto a la Junta de Castilla y León como a la Diputación de Zamora, al considerar insuficientes los medios municipales para afrontar la limpieza. Sin embargo, ante la previsión de que los trámites administrativos se prolongaran, decidió recurrir a la colaboración ciudadana.
Equipados con escobas, palas, azadas y cubos, los participantes retiraron la ceniza húmeda depositada entre las piedras y el lodo acumulado en la piscina fluvial, una tarea imprescindible para recuperar este espacio de ocio, muy frecuentado por vecinos y visitantes durante el verano.
La respuesta de los voluntarios volvió a poner de manifiesto el espíritu solidario de Porto, cuyos vecinos no dudaron en implicarse para devolver cuanto antes la normalidad a una de las zonas más emblemáticas del municipio.
Con esta actuación, el Ayuntamiento espera que la piscina fluvial pueda estar disponible nuevamente para el disfrute de todos, dejando atrás las consecuencias que el incendio y las lluvias habían provocado en este enclave natural.






