
El Ayuntamiento de Zamora ha finalizado las obras de transformación del entorno escolar del colegio Nuestra Señora del Rocío, una actuación que ha supuesto una inversión de 43.970 euros y que ha cambiado por completo la configuración del espacio situado en el acceso al centro educativo.
La intervención ha permitido peatonalizar el entorno, que anteriormente presentaba una configuración principalmente asfaltada y vinculada al tránsito de vehículos. Ahora, el espacio cuenta con nuevas baldosas y adoquines de diferentes colores, además de elementos que mejoran tanto la accesibilidad como la seguridad de los escolares y sus familias.
Con las obras finalizadas, los peatones pasan a tener prioridad en todo el entorno del colegio. El tráfico rodado queda limitado al acceso a los garajes existentes y a los vehículos que necesiten entrar en el propio centro educativo.
Para organizar estos movimientos se han instalado bolardos fijos y extraíbles, mientras que la actuación también incorpora nuevos bancos de polietileno y papeleras modelo Omega. El Ayuntamiento está completando además el proyecto con un mural de temática infantil en el acceso al colegio.
Los materiales empleados mantienen una continuidad estética con la reciente transformación de la avenida de Galicia, integrando ambos espacios dentro de una imagen urbana común.
El concejal de Obras, Pablo Novo, ha destacado que la actuación nació de un proceso de participación con la comunidad educativa. «Antes de redactar el proyecto quisimos sentarnos con la comunidad educativa, analizar conjuntamente el espacio y conocer las necesidades de quienes lo utilizan todos los días», ha explicado.
Según Novo, las propuestas planteadas durante ese proceso se incorporaron posteriormente al proyecto técnico y ahora se han materializado con la finalización de las obras.
Con esta actuación, Nuestra Señora del Rocío se convierte en el undécimo entorno escolar transformado en Zamora dentro del programa municipal desarrollado durante los últimos años.
El Ayuntamiento defiende que estas intervenciones buscan crear accesos a los colegios «más seguros, accesibles y agradables», dando un mayor protagonismo al peatón y especialmente a los niños y niñas.
Novo ha subrayado que no son actuaciones aisladas, sino parte de una línea de trabajo destinada a mejorar progresivamente los espacios públicos de los barrios. En este sentido, ha señalado que una inversión de 43.970 euros ha permitido cambiar completamente un espacio utilizado diariamente por centenares de personas.
La intervención en los entornos escolares continuará próximamente en el CEIP Juan XXIII, que será el duodécimo centro en incorporarse a este programa municipal.
La actuación se encuentra incluida en el proyecto de renovación de aceras del barrio de San Lázaro, que cuenta con una inversión aproximada de un millón de euros. Las obras permitirán mejorar y ampliar los espacios peatonales vinculados al centro educativo.
«Mejorar los lugares por los que diariamente entran y salen nuestros escolares significa también mejorar el espacio público de nuestros barrios y construir una ciudad más segura y amable para todos», ha concluido Pablo Novo.






