La falta de enfermeras en Zamora pone en riesgo las residencias

SATSE denuncia contratos precarios y sobrecarga laboral en los centros privados de la provincia

La falta de enfermeras en Zamora está comprometiendo gravemente la calidad asistencial en las residencias privadas de mayores. El sindicato SATSE Zamora ha lanzado una voz de alarma ante las condiciones «precarias» que sufren los profesionales del sector, lo que provoca una fuga constante de personal hacia otros servicios sanitarios. La secretaria provincial del sindicato, María Ballesteros, ha exigido esta mañana mejoras laborales y retribuciones dignas de forma urgente para frenar una situación que afecta de forma directa a uno de los colectivos más vulnerables de la provincia.

Precariedad laboral: el motivo de la fuga de sanitarios en Zamora

El sindicato mayoritario de enfermería describe un escenario preocupante en los centros residenciales privados de la provincia. Según explican desde SATSE Zamora, los contratos que se ofrecen en este sector privado se limitan a los mínimos legales que marcan los convenios colectivos. Esto se traduce en salarios notablemente inferiores a los del sistema público de salud y en una gran inestabilidad.

Las profesionales de la enfermería se enfrentan diariamente a sobrecargas de trabajo severas. En muchas ocasiones deben realizar jornadas con más horas de las estipuladas en sus contratos debido a que no se cubren las bajas ni las vacaciones de sus compañeras. Como consecuencia directa de este escenario laboral, el talento sanitario huye de los centros residenciales en cuanto surge una oportunidad mejor. Los enfermeros apenas permanecen unos meses en estos puestos, lo que impide consolidar equipos estables.

Los mayores, los grandes perjudicados por la falta de continuidad

La rotación constante de personal incide directamente sobre la salud de los usuarios. Las personas mayores que residen en estas instituciones suelen presentar pluripatologías y altos grados de dependencia. Este perfil clínico no requiere una atención médica o de enfermería puntual, sino un seguimiento exhaustivo y especializado durante las 24 horas del día.

Al no disponer de plantillas suficientes de enfermería en los propios centros privados, la carga asistencial acaba recayendo en los profesionales de los centros de salud de referencia de la zona de salud correspondiente. Sin embargo, el modelo de atención primaria no está diseñado para suplir la vigilancia continua que precisan estos pacientes complejos.

«De poco sirve hacer una cura correctamente si, debido a la falta de enfermeras y enfermeros, no se pueden garantizar cambios posturales o el control de ese paciente«, asevera María Ballesteros.

La ausencia de esta atención continuada y cercana en el día a día eleva de forma drástica el riesgo de que el estado de salud de los residentes sufra un deterioro rápido o se agrave de manera irreversible.

Una necesidad social y asistencial para el entorno rural

Para el sindicato, la solución pasa obligatoriamente por que las empresas gestoras de las residencias privadas entiendan que contratar y mantener a estos profesionales es una inversión y no un gasto corriente. La estabilidad de las plantillas es la única vía para asegurar cuidados humanos, dignos y con plenas garantías de seguridad.

Desde la secretaría provincial de SATSE recuerdan que «cuidar de quienes cuidan es también cuidar a nuestros mayores«. La viabilidad y el futuro de los centros residenciales en Zamora dependen directamente de que se reconozca el valor real de la enfermería, un pilar básico para la cohesión social y la atención sociosanitaria, especialmente en una provincia con una población tan envejecida.

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