Zamora Decide denuncia que las pedanías quedan sin desfibriladores por el reparto de ayudas de la Diputación

La formación critica que solo se conceda un desfibrilador por ayuntamiento, lo que obliga a los municipios con varios núcleos de población a dejar sin cobertura a parte de sus vecinos y reclama una línea específica de subvenciones para las pedanías

La falta de desfibriladores en Zamora amenaza la seguridad de decenas de pedanías de la provincia debido a criterios exclusivamente administrativos. La formación política Zamora Decide ha denunciado públicamente que la última convocatoria de subvenciones de la Diputación de Zamora deja desprotegidos a los pueblos anejos. Al conceder un único aparato electrónico por ayuntamiento, la institución provincial obliga a los municipios con varios núcleos de población a elegir qué vecinos tienen derecho a salvar su vida y cuáles no, sembrando la indignación en la comarca.

Una ayuda pública que crea «zamoranos de segunda» en salud

El despliegue de desfibriladores externos semiautomáticos (DESA) financiado por la institución provincial ha destapado una profunda brecha territorial. Según critica Zamora Decide, las bases de la ayuda imponen que cada ayuntamiento reciba un solo terminal. Esto ignora por completo la realidad demográfica de la provincia de Zamora, caracterizada por municipios formados por múltiples núcleos que, en muchas ocasiones, se encuentran separados por grandes distancias y deficientes conexiones por carretera.

Esta normativa provoca situaciones absurdas sobre el mapa asistencial. Dos localidades independientes separadas por apenas un kilómetro pueden disponer de un desfibrilador propio cada una. Sin embargo, un municipio que cuente con pedanías dispersas a más de 15 kilómetros de la cabecera del ayuntamiento se ve forzado a desatender a parte de sus vecinos, priorizando la protección cardíaca únicamente en el núcleo principal.

Infraestructuras culturales y deportivas también afectadas

Desde la formación política señalan que este sesgo burocrático no es un caso aislado, sino una práctica habitual de la administración provincial. Las líneas de financiación destinadas a parques infantiles, instalaciones deportivas o centros culturales sufren idéntica restricción, obligando a los alcaldes a racionar las inversiones solo donde se ubica la casa consistorial. Sin embargo, el partido califica este último episodio de «flagrante» al tratarse de una herramienta médica vital donde los minutos determinan la supervivencia ante un paro cardíaco.

«Se hace muy evidente la discriminación entre personas de primera y de segunda en algo tan serio como es salvar vidas«, lamentan desde Zamora Decide.

Para corregir esta situación, el partido ha solicitado formalmente a la Diputación de Zamora la apertura de una nueva línea de subvenciones específica para los núcleos menores. Exigen que se introduzcan criterios de discriminación positiva para que los ayuntamientos con pedanías reciban el material necesario para cubrir cada rincón habitado de su término municipal.

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